Mi Soldado
Soldado, así nos decimos, un sobrenombre poco usual
que no tiene nada que ver con nuestros respetivos nombres, pero el significado
que le damos cada uno es cálido. El llamarnos Soldado nació en el 2010, fue a raíz de una plática casual sobre un
evento que estábamos organizando, nada significativo, pero en el fondo el
llamar a mi hermano Juan Víctor de esa forma es para decir que él me cuida y yo
lo cuido, que él siempre cuenta conmigo y yo sé que yo con él, así como lo hace
un Soldado a su patria.
Otra forma de llamarlo es Juan, así a secas, porque su nombre es Juan Víctor pero en la casa
y la familia todos lo conocemos y lo llamamos Juan. Pero de una manera
más afectiva mi hermano Juan Víctor es mi Soldado, él es dos años más chico que yo.
De mi hermano Juan tengo gratos recuerdos de la
infancia, era mi hermanito al que debía cuidar por ser más grande que él. En la
adolescencia y juventud creo nuestra relación tuvo muchos altibajos, cosas
circunstanciales. Pero entre él y yo el cariño, el amor que nos une es mágico, no encuentro otro adjetivo para calificar esa
conexión que tenemos, es como si fuéramos hermanos gemelos. Cuando él esta
triste yo lo siento y él a su vez
también percibe mi tristeza, mis preocupaciones, inquietudes, emociones, no
importa la distancia o las condiciones siempre nos sentimos unidos, por un hilo
fantástico que nos mantiene en una estrecha relación. Mi Soldado de sobra sabe
lo mucho que lo quiero, que cuenta
conmigo de forma incondicional, que es una parte fundamental en mi vida, y sé muy bien que todo es recíproco. A Mi
Soldado trato de cuidarlo, protegerlo como uno de mis grandes tesoros
invaluables.
Gracias a mi madre tengo bendiciones en mi vida,
pero una de esas grandes dichas es mi hermano Juan y a través de él soy tía de
dos personitas extraordinarias Fernanda y Victoria.
Querido hermano Juan, mi Juan, mi Soldado hoy que
es tu cumpleaños es un buen momento para expresarte mi sentir hacia ti, sabes
muy bien lo mucho que te quiero, tenerte como hermano es una gran bendición, es una
fortuna, gracias por estar, por vivir y por compartir el camino de la vida.
Agradezco a Mamá y a Dios tener ese lazo sanguíneo que nos une, agradezco tu
presencia, apoyo y cariño, agradezco el enorme y hermoso corazón que tienes, tu
nobleza, quizá la mayor cualidad que te distingue. Y a través de ti, agradezco
la presencia, vida y picardía de mi Fernanda y Victoria.
Te reitero que junto con mi cariño hacia ti, están
mi apoyo, comprensión, solidaridad, tus fracasos y triunfos también son míos.
Gracias Soldado por tantas aventuras juntos, por alimentar ese lazo de unión, podremos
estar en desacuerdo en muchas cosas y también compartir el mismo punto de
vista, podremos discutir, pelear, dejar de vernos, podrán presentarse
adversidades, malos momentos, pero sé y
sabes que ahí estamos el uno para el otro y de forma incondicional.
Disfruto mucho las pláticas, aunque muchas veces esas
pláticas sean las mismas historias de siempre, no importa siempre las gozo.
Hoy que es tu cumpleaños es día de fiesta y por lo tanto es un buen momento para
agradecerte todo lo que representas en mi vida, que no sólo es mucho, es
indescriptible. Querido hermano hoy y siempre te deseo un mundo infinito de
amor, de vida, prosperidad y crecimiento. Festéjate, celébrate con pompa y
platillos que vivir es una gran bendición y es la mejor forma de honrar a Mamá, que ella, ahora lo sabes más que nunca está vigilando, cuidando, resguardando
nuestros pasos. Feliz cumpleaños querido hermano y sigamos gozando la vida
llena de aventuras.
Fabiola.