Sigamos en el
sendero…
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
La amistad
multiplica los gozos y divide las penas. (Anónimo).
Aldonza ya está en el cielo, cumplió su
misión, entre muchas cosas más unir a tantas personas en oración, reflexionar
sobre todo lo que tenemos para valorarlo. Aldonza nos dejo una huella singular,
nos tatuó el corazón, nos movió la vida entera, su paso por este mundo fue de
una gran lección, indudablemente nos duele su partida, mucho más a su familia,
por lo tanto es necesario seguir en el
sendero de la oración, del apoyo y solidaridad, hagamos oración por su familia: Suzi, Gerardo, Sebastián su hermano,
Geraldine y Pedro, sus abuelitos, sus tío Pedro, sus tías Caro, Janet, Diana,
sus primos y por toda su familia, que
Dios de consuelo y fortaleza ante la partida de Aldonza.
Por el momento el por qué y para
qué, es muy difícil de entenderlo, de comprenderlo, es más quizá nunca sé
entienda porque el dolor y angustia es muy grande. Pidamos con el corazón abierto,
con amor por toda la familia de Aldonza.
Honremos la memoria de Aldonza siendo mejores
seres humanos, creciendo espiritualmente, vivir en amor y con amor, que los
jóvenes valoren su vida, no dañando su cuerpo, mente y espíritu con cosas negativas,
que los padres disfrutemos más a nuestros hijos procurándolos en todos los
aspectos…amándolos.
El fenómeno que se ha dado de solidaridad,
unión y apoyo es muy valioso, ha logrado parte de lo que se necesita en la vida
actual, valores y mejores seres humanos, que reflexionemos y no perdernos en situaciones
nimias, ablandar corazones para perdonar, dando cabida a la humildad,
sencillez, vivir la vida a plenitud pero con responsabilidad.
Enero
2013.