jueves, 5 de marzo de 2015

Cabo de año

Durante tres años luchando por recuperar su salud, con una gran entereza y fuerza, así como era ella y sin lograrlo, mi madre partió al cielo el 5 de marzo 2014 a las 7:30 pm, en miércoles de ceniza igual que Natalia mi hermana, en diferentes circunstancias pero coincidió las dos partieran en miércoles de ceniza y a la misma hora, un día significativo, día de conversión del corazón y para reiterar nuestra condición humana, nuestra mortalidad. Me duele el alma la partida de mi mamá, pero a la vez doy gracias porque al fin se liberó  de tanto sufrimiento.
A un año de la muerte de mi madre, el dolor, tristeza y melancolía siguen latentes, hay días que se siente más, en fechas especiales, en días sin ningún acontecimiento significativo, duele saber que ya no está por acá la persona que te dio la vida, la persona que dio su vida por ti y que entregó todo por sus hijos. Quien ha vivido la muerte de la madre sabe a qué me refiero, entiende mi sentir.
Hoy se cumple el Cabo de Año así como se dice en Arriaga, en nuestro Arriaga, Chiapas. Y me duele saber que no estoy allá para hacer oración por ti, ir a misa, ir al panteón a dejarte flores, a visitarte, así como es la costumbre, recibir en la casa a las amistades que te quieren, a la gente que te conoció, nuestra gente, preparar tamales, café, chocolate, ofrecer pan, todo para convivir un rato en tu nombre, quizá pueda parecer una fiesta, pero no importa, reunirse por ti es el objetivo, para recordarte y contar tus anécdotas, ocurrencias, platicar sobre ti, el saber que estamos juntos por ti es lo sustancial. No fui a Arriaga, no pude, pero acá a la distancia, desde mi trinchera honro tu vida, tu memoria y legado.
La muerte siempre duele, ya sea que llegue de forma sorpresiva o esperada, decirle adiós a un ser querido es triste, deja un gran hueco en el corazón, en la vida  y hoy es inevitable no sentir tristeza y melancolía por tu partida.
Mamá tu recuerdo, fuerza y garra son mi fortaleza para seguir y darle mi mejor cara a la vida, ahora mamá me lleno de tus besos, tus abrazos, tus ocurrencias, frases, pláticas, aventuras,  tu entrega y gran amor, ya no los recibo físicamente todo es desde mi corazón, en mi interior.
Descansa en paz mamita, que tu papel de madre lo hiciste de forma magistral. Mi dolor es muy grande pero con amor y humildad te entrego a Dios y no tengo más que agradecerle la madre que me prestó durante el tiempo que él considero pertinente y a ti mí siempre amada y admirada Rorrita, mi Juchiteca agradezco tu inconmensurable amor y trabajo con todo lo que ello implica. Descansa en paz mamá, eternamente estarás en mi corazón y tu recuerdo y vida prevalecerá a través de mi en mis hijas. Te amo por siempre Mamá. Hoy sé que físicamente ya descansas y espiritualmente te has transformado para seguir acá con nosotros, para apoyarnos, para llenarnos de vigor. Gracias Mamá, gracias por todo.

“Una sola persona te hace falta y el mundo entero se siente vacío”


Fabiola.

jueves, 26 de febrero de 2015

Mi Soldado
Soldado, así nos decimos, un sobrenombre poco usual que no tiene nada que ver con nuestros respetivos nombres, pero el significado que le damos cada uno es cálido. El llamarnos Soldado nació en el 2010, fue a raíz de una plática casual sobre un evento que estábamos organizando, nada significativo, pero en el fondo el llamar a mi hermano Juan Víctor de esa forma es para decir que él me cuida y yo lo cuido, que él siempre cuenta conmigo y yo sé que yo con él, así como lo hace un Soldado a su patria.
Otra forma de llamarlo es Juan, así a secas, porque su nombre es Juan Víctor pero en la casa y la familia todos lo conocemos y lo llamamos Juan. Pero de una manera más afectiva mi hermano Juan Víctor es mi  Soldado, él  es dos años más chico que yo.
De mi hermano Juan tengo gratos recuerdos de la infancia, era mi hermanito al que debía cuidar por ser más grande que él. En la adolescencia y juventud creo nuestra relación tuvo muchos altibajos, cosas circunstanciales. Pero entre él y yo el cariño, el amor que nos une es mágico,  no encuentro otro adjetivo para calificar esa conexión que tenemos, es como si fuéramos hermanos gemelos. Cuando él esta triste yo  lo siento y él a su vez también percibe mi tristeza, mis preocupaciones, inquietudes, emociones, no importa la distancia o las condiciones siempre nos sentimos unidos, por un hilo fantástico que nos mantiene en una estrecha relación. Mi Soldado de sobra sabe lo mucho que lo  quiero, que cuenta conmigo de forma incondicional, que es una parte fundamental en mi vida, y  sé muy bien que todo es recíproco. A Mi Soldado trato de cuidarlo, protegerlo como uno de mis grandes tesoros invaluables.
Gracias a mi madre tengo bendiciones en mi vida, pero una de esas grandes dichas es mi hermano Juan y a través de él soy tía de dos personitas extraordinarias Fernanda y Victoria.
Querido hermano Juan, mi Juan, mi Soldado hoy que es tu cumpleaños es un buen momento para expresarte mi sentir hacia ti, sabes muy bien lo mucho que te quiero, tenerte como hermano es una gran bendición, es una fortuna, gracias por estar, por vivir y por compartir el camino de la vida. Agradezco a Mamá y a Dios tener ese lazo sanguíneo que nos une, agradezco tu presencia, apoyo y cariño, agradezco el enorme y hermoso corazón que tienes, tu nobleza, quizá la mayor cualidad que te distingue. Y a través de ti, agradezco la presencia, vida y picardía de mi Fernanda y Victoria.
Te reitero que junto con mi cariño hacia ti, están mi apoyo, comprensión, solidaridad, tus fracasos y triunfos también son míos. Gracias Soldado por tantas aventuras juntos, por alimentar ese lazo de unión, podremos estar en desacuerdo en muchas cosas y también compartir el mismo punto de vista, podremos discutir, pelear, dejar de vernos, podrán presentarse adversidades, malos momentos, pero sé  y sabes que ahí estamos el uno para el otro y de forma incondicional.
Disfruto mucho las pláticas, aunque muchas veces esas pláticas sean las mismas historias de siempre, no importa siempre las gozo.
Hoy que es tu cumpleaños es día de fiesta  y por lo tanto es un buen momento para agradecerte todo lo que representas en mi vida, que no sólo es mucho, es indescriptible. Querido hermano hoy y siempre te deseo un mundo infinito de amor, de vida, prosperidad y crecimiento. Festéjate, celébrate con pompa y platillos que vivir es una gran bendición y es la mejor forma de honrar a Mamá, que ella, ahora lo sabes más que nunca está vigilando, cuidando, resguardando nuestros pasos. Feliz cumpleaños querido hermano y sigamos gozando la vida llena de aventuras.

Fabiola.

sábado, 21 de febrero de 2015

77 años

Hoy 20 de febrero 2015 es tu cumpleaños número 77, habló en presente porque para mí sigues por acá, de una manera diferente pero sigues viviendo, en nuestros corazones por ejemplo. Los dos últimos cumpleaños los pasé contigo, fueron viajes relámpago, cansados pero ahí estuve llena de amor para festejar que seguías con vida, acompañándote en tu lucha, en tu proceso, el año pasado estuve contigo, estuve en tus últimos días.
 Te extraño mucho mamá, me haces demasiada falta, no sé qué daría por verte otra vez, poder platicar contigo, oír tus risas, carcajadas, olerte, verte vivir. Sé que estás bien y que viviste una vida plena, lograste tus metas, nos criaste y  por mucho tiempo íngrima, sólo tu supiste lo que pasaste, lo mucho que trabajaste para darnos lo mejor que pudiste, que fue mucho y de calidad. Viviste al cien, con tu personalidad tan definida, tan original, llena de energía, empuje, visión, temple, un carácter hostil, seca y dura, pero llena de amor, manifestándolo a tu modo, así como eras tú, que muchas veces no pude comprenderlo, pero al cabo del tiempo no sólo lo comprendí, lo viví, lo sentí en mi corazón y ese gran amor me formó, me hizo ser la persona que ahora soy. Te amo Mamá y te agradezco inmensamente tu inconmensurable amor, trabajo y dedicación.
Siempre te distinguiste por tu originalidad, por ser mal hablada, trabajadora, entre otras cosas, pero quizá el día que más demostrabas quién eras, era cada 20 febrero, siempre, siempre te festejaste, me voy a celebrar, así decías, con esa palabra <celebrar> y lo hacías el día que caía 20 de febrero, no importaba si fuera lunes, martes, ya se sabía que el 20 de febrero  había fiesta en la casa. Días antes empezabas con los preparativos, ir y venir al mercado, comprar lo mejor, para hacer tus botanas, que más que botanas era una comida en forma, gozabas tu cumpleaños, tu vida. Y la música no podía faltar, cuántos años tu sobrino, Raúl Gálvez, “El Charangitas” llegó a tocar, a cantar tus canciones que tanto disfrutabas, “Como han pasado los años”, “La Sandunga”, “Naila”, entre otras, cantabas, bailabas, comías y bebías, disfrutabas la vida, tu vida. Tus amigas eran parte de ese festejo, amigas de toda la vida, desde niñas, otras amigas más recientes pero no por ello con menor calidad de amistad, amigas que hasta el último momento demostraron su amistad, cariño y solidaridad, amigas de una pieza, íntegras y entregadas al cien por ciento, entre ellas Angelina.
Mamá hoy es 20 de febrero el primero que no estás por acá, me duele tu ausencia física, pero sé que estarás festejándote, celebrando allá en el cielo, ahora con mi tía Luz María, con tus comadres, acompañada de tus seres queridos. Hoy hay fiesta en el cielo y también en mi corazón, hay fiesta por la mujer que fuiste, por  la mujer que eres y  que sigues y seguirás representando en mi vida y a través de mí, en la vida de mis hijas, así como en la vida de mis hermanos y de tus nietas y nietos.
Te fuiste físicamente, emprendiste el viaje que todos haremos y tuve la fortuna de decirte todo lo que tenía en mi para ti, no me quedé con nada, expresé mi amor y honré tu vida y lo seguiré haciendo porque es un gran privilegio ser tu hija. Gracias Mamá por todo y festéjate, allá en el cielo, junto a Dios.

Fabiola.

viernes, 6 de febrero de 2015


Natalia




Natalia hace siete años te reencontraste con Dios y a pesar de estar pocos años con nosotros, 16 para ser precisa, me enseñaste mucho, me rompiste esquemas. Con tu partida supe que la vida depende de un hilo demasiado frágil, que la salud, entereza, juventud, entre otras características, no son sinónimo de vida, ni son lo suficiente para mantenerse en esta vida. Tú me enseñaste que hay que vivir el día a día, disfrutar el momento. Con tu partida supe que esa ola de positivismo que hay  actualmente en nuestra sociedad, tampoco son una condición para que todo sea así como nos dicen, si eres positivo y vives con positivismo serás feliz y todo se te dará, si alguien era positivo  eras tú y eso no fue garantía para seguir viviendo.
Natalia fuiste una estrella que nos iluminó con tu presencia durante 16 años, en los cuales vivimos de todo, momentos tristes, difíciles, momentos de mucha alegría, risas aventuras, grandes pláticas y a pesar de que físicamente tu luz se apagó demasiado rápido, naciste con una estrella tan singular, que tu luz sigue iluminando nuestro andar.
Nena, me enseñaste muchas cosas, contigo supe que el amor entre hermanas se puede dar sin tener ningún lazo sanguíneo, que la vida nos regala por un tiempo indefinido, a veces muy corto, a seres  extraordinarios como tú, que la vida es una lucha constante y demasiado sorpresiva. Natalia me enseñaste que luchar es una cualidad a la debemos recurrir para poder vivir, sin importar las circunstancias en las que podemos llegar a éste mundo.
Natalia con mucha frecuencia te extraño, me haces falta y días como hoy tu ausencia me duele, se hace más presente, es inevitable la tristeza, la melancolía, pero también como una cascada de gran vigor se me presentan innumerables recuerdos y tu sonrisa, alegría, fuerza, entereza, liderazgo, solidaridad, empatía, simpatía, don de gente me llenan y recargan el alma para seguir, para vivir, para valorar la vida y vivir con alegría, así como eras tú.
Me duele y mucho saber que te fuiste tan joven, tan llena de vida y de salud, aún me cuesta trabajo comprender tu partida, creo en Dios y sé que estás con él,  pero por qué no te quedaste más tiempo con nosotros, por qué no tuvimos la oportunidad de estar juntas, acá en la vida, nos faltaron muchos ratos más de pláticas, de carcajadas, de andanzas, de pleitos, discusiones, de vida. Te extraño Nena, mi Nenita y me haces mucha falta y aunque no comprendo del todo el por qué te fuiste tan rápido, agradezco mucho a Dios el poder haberte conocido, el poder tenerte como hermana, contigo cumplí mi sueño de tener una hermana, me duró muy poco, pero te tuve y sé que desde el cielo, desde una paz infinita y un lugar indescriptible estás con mamá y nos cuidan, nos acompañan y son una luz que ilumina cada paso que damos, Natalia nos haces falta.

6 febrero 2015.

sábado, 5 de julio de 2014




Cuatro meses

Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Hoy se cumplen cuatro meses de tu partida, tu olor en el cojín rosa prácticamente ya se extinguió, pero tu imagen y amor en mi corazón están más vivos que nunca. No hay un solo día que no piense en ti, veo tus fotos y me duele, me duele mucho saber que no te volveré a ver. La muerte es inevitable, es fea, no me gusta pero quiero pensar que tú estás bien, tu cuerpo descansa en el panteón de tu amado Arriaga, Chiapas y pienso que tu alma se encuentra en un lugar de paz. A pesar de saber que ya no estás físicamente acá, con tus hijos, con tu gente te busco todos los días, trato de ver alguna señal de ti en la vida y me doy cuenta que no la hay que lo más tangible que puede haber de ti  es el amor que te tengo, el amor que sembraste en mi interior, ese amor caracterizado por un sinfín de evidencias. A tu modo, muy a tu modo, pero ahora más que nunca sé, tengo la total certeza de lo mucho que me amaste. Te extraño mucho mamá, me haces tanta falta, hoy se cumplen 4 meses de tu partida. 

domingo, 13 de abril de 2014

Despidiéndome
Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Hace 40 días mi camino de la vida llegó a su fin, ahora gozo de una paz eterna, de la compañía y presencia de Dios. Acá las situaciones son diferentes, no hay preocupaciones, todo es PAZ. Sé que mis hijos, mi amado Gordo, me extrañan, están tristes por mi partida, les duele no volver a verme, entiendo muy bien su sentir porque eso viví cuando mis padres se fueron, cuando Natalia se adelantó, vivan su duelo, eso es natural es parte del proceso que tienen que vivir ante mi partida, también sé que Rosita y Candita quienes me cuidaron con cariño me extrañan, sé que mis amigas, algunos familiares y mis vecinas sienten tristeza por mi partida.
A mis hijos y a mi amado esposo les marcó la vida mi marcha, los veo con una gran tristeza y no duden que estoy con ustedes en cada paso y momento de dolor, viendo sus lágrimas, pero no se preocupen, ahora no sólo los cuido mucho más que antes, estoy más cerca de ustedes que cuando estaba allá, los veo hacer sus vidas y entiendo, comprendo su sentir porque me aman y los amo, hay una lazo de amor que nos une y unirá siempre, vivan su duelo, no se dejen llevar por lo que dicen los demás, ustedes hagan lo que consideren pertinente para sobrellevar mi ausencia. Algún día nos volveremos a ver y entonces yo los recibiré llena de amor y júbilo, por lo pronto me gusta que me recuerden en todos los momentos y etapas de vida, todas fueron significativas y de crecimiento para mí.
A mis hijos les quiero decir que acá estoy vigilando cada uno de sus pasos, siento más orgullo y amor por lo que han hecho de sus vidas, ahora estoy màs convencida que formé buenos hijos, que mis afanes y cuidados están ya recompensados con su brillante instrucción, educación, por la vida que llevan, nunca olviden que los amo, que mi amor no se extinguió con mi marcha, al contrario, ahora tengo la capacidad de poder cuidarlos más.
A mi amado esposo le quiero decir que estoy acá gozando de paz pero también estoy con él, a su lado, acompañándolo en cada momento, no me gusta verlo triste, ni me gusta verlo llorar, y cuando veo sus lágrimas lloro con él, entiendo su tristeza y dolor porque las cosas allá son muy diferentes.
Hijitos  cuando estemos juntos otra vez comprenderán lo que les digo, mientras tanto vivan a plenitud, que ustedes son la mejor evidencia de mi paso por la vida. Eliseo vive y disfruta a nuestros nietos que ellos dentro de sus pocos años de vida sé que también les duele mi ausencia, pero más le duele verlos a ustedes tristes. A todos les digo vivan honrando mi memoria y recuérdenme.  En cada momento que me evocan y piensan en mí, tengan la seguridad que estoy ahí a su lado  carcajeándome con ustedes. En las situaciones de la vida estoy a su lado acompañándolos con mi infinito e incondicional amor. Cuando quieran estar más cerca de mí sólo oigan su corazón para sentir mi amor y presencia, pero de otra forma, de una forma que la razón humana no logra entender mientras estén allá. Los amo.
MALVINA OJEDA OJENDIS. 20 febrero 1938 – 5 de marzo 2014.
13 de abril, 2014. Arriaga, Chiapas.                                                                          

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domingo, 6 de abril de 2014

Un mes



Las personas que amamos, nuestra gente no se va, caminan todos los días a nuestro lado, viven por medio de nuestros recuerdos.

Mami, hace un mes partiste con Dios, aún me duele tu adiós, aunque ya lo esperaba y sé que estás mejor, eso no quiere decir que no me da tristeza tu ausencia, dejas un hueco en mi vida que nadie podrá llenar. Estoy convencida que la persona que más me quiere en la vida ha dejado ésta vida para ir al encuentro de Dios.
A pesar de que la realidad me dice que te enterramos hace un mes, te siento  cerca de mí, muy cerca, percibo que me cuidas más que antes. Cuando era chica me decías: eres la niña de mis ojos. Siempre me dijiste que me querías porque era tu única hija mujer, después llegó Natalia, pero sé que no por eso me dejaste de querer. En tu vida  y corazón ocupé un lugar especial, ahora entiendo  lo mucho que me quisiste y me sigues queriendo porque la muerte sólo hace que tú ya no estés físicamente acá, pero  tú cariño y protección, tu inconmensurable amor, persisten dentro de mí.
Mami, los días pasan y tu ausencia me deja un vacío indescriptible, un hueco que jamás nadie podrá llenar. Tu muerte mami, ha marcado mi vida, me abrió la puerta a una serie de preguntas sin respuesta, no es que no acepte tu partida, al contrario, sé que estás mejor, dejaste de sufrir, tu vida llegó al punto de inicio, es decir al final, el ciclo concluyó, pero eso no quiere decir que no me duela que ya no estás acá, es una tristeza irremediable.
Hace un mes mamá, contemplé tu rostro, tu cuerpo, trataba de registrar cada una de tus facciones, sabía que eran las últimas horas que podía besar tus manos, tocar tus dedos, acariciar tus mejillas, jugar con tu nariz, besarte una y otra vez la frente, olerte, jugar con tu cabello, tu cabello es una de las cosas que más me gustan de ti, intenté grabarte en mi memoria, no sabía que no había necesidad, tu presencia,  rostro, sonrisas,  voz, me acompañan todo el tiempo, no sabía que no era necesario guardar la última imagen de tu rostro y tu cuerpo.
Mamá ahora sé que tú vivirás eternamente en mí, no sólo por el gran amor que te tengo y que  me tienes, vives en mí porque yo vengo de ti, porque al irte dejas en la vida parte de tu vida en mi vida.
A un mes de tu partida mami, vives y vivirás en mi  corazón. Descansa en paz mí siempre amada Rorra, mi Chunca, mi Juchiteca, mi Generala, mi madre. Te amo mamá.

Tu hija Fabiola Guerrero Ojeda.


6 abril, 2014.