Puerto Arista.
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
2013.
Ir al mar es una sensación agradable, placentera, es
estar en contacto con la naturaleza, en lo personal lo disfruto y mucho, pero
estar en Puerto Arista implica
situaciones y eventos más allá de lo que es estar en cualquier playa.
Lo que queda en mi persona, en mi interior después de
unos días de sol, arena, mar en Puerto
Arista, no es sólo esa impresión de
regocijo y bienestar físico y descanso, es más bien y sobre todo reencontrarme con lo mío, mi
comida, mi gente, mis lugares y rincones en los cuales, vacaciones, tras
vacaciones, venía, a estar simplemente estar, con la naturaleza, con la arena,
el sol, las olas, que no sólo te dan un bronceado y placer momentáneo. Estar en
Puerto Arista Chiapas, es llenarme de vida, inyectarme de mis orígenes, de mis
raíces, desde la comida, hasta la idiosincrasia de los lugareños. Disfrutar de
frutas y platilloscomo: mango piña, coyol, nanche, papause, jaiba en
chilpachole, coco, mango verde, mango de clase, mango corriente, nueganos,
mojarra frita, macabil, picadillo de cazón.
Tan sólo al escribirlo es volver a disfrutar el sabor, el olor, la
textura, y sobre todo remontarme a mis épocas de niña.
Quién no disfruta de una rica comida, pero si además
eso implica volver a vivir, lo que te hizo, te formó y se impregnó en cada
célula de tu cuerpo, en cada rincón de tus recuerdos, de tu interior, eso no es
sólo reencontrarme, es inyectarme, de lo que soy, de lo que aún me sigue
moviendo y llenando en mi
interior, en cada uno de mis lugares más significativos de mi ser. Es cargar la
pila para no olvidarme de dónde soy y de dónde vengo, mi esencia.
Mi tono chiapaneco, mi hablar tan singular, con palabras,
expresiones, gestos, miradas, sentimientos y emociones que me hacen vibrar, me
hacen ser simplemente YO. Así tan rústica, tan sencilla, tan Fabiola. Cargada
de emotividad, honestidad. Irreverente, bélica, auténtica, directa, inquieta,
atrabancada, desmesurada. Simplemente así como soy.
Estar en Puerto Arista
implica, entre otras cosas, no perder mi esencia, al contrario, reafirmar, mis
bases, mis orígenes, para renovarme, seguir para adelante, siempre para
adelante. Y tratar de que nada me perturbe y lograr un equilibrio en mi persona.
Puerto Arista significa regresar pero no
para retroceder, si no para recargarme
de lo que estoy hecha y reafirmar que así soy, que así me gusta ser, que así soy feliz y
cuando de eso elementos me empiezo a olvidar, entonces sí, es entrar en un
camino de ir me perdiendo a mí misma.
Chiapas implica: paisajes verdes, que se van
disfrutando en sus carreteras, en sus caminos.
Su gente cargada de honestidad,
autenticidad. ¿Máscaras, eso acá no se conoce, ¿poses? No sabemos cómo actuar,
la gente acá, en Chiapas, en la costa, es como es, simplemente es, sencilla,
rústica, rural. Así tal cual, como se
es.
Y para no olvidarse de eso, lo mejor es regresar, para
seguir manejando contra la corriente, y aunque estés en el ojo del huracán,
defender, lo que eres, lo que traes adentro, Que si alguien no te cree, eso no
es problema mío, es problema del que o la que no lo cree, por qué no creer que
hay gente que si se da, porque ellos y ellas no son capaces de dar sin recibir,
no conocen no han sentido el amor incondicional, no saben lo que es amar, no
sólo tu persona, tu ser, tu interior y aceptar tal cual como son las cosas, es
negarse a ti mismo, es renunciar que el amor existe y a demás es lo que mueve a
cada ser, cada acto de la humanidad...Puerto Arista Chiapas.