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viernes, 14 de junio de 2013


Puerto Arista.

Por Fabiola Guerrero Ojeda.

2013.

Ir al mar es una sensación agradable, placentera, es estar en contacto con la naturaleza, en lo personal lo disfruto y mucho, pero estar en Puerto Arista implica situaciones y eventos más allá de lo que es estar en cualquier playa.

Lo que queda en mi persona, en mi interior después de unos días de sol, arena, mar en Puerto Arista, no es sólo esa impresión de regocijo y bienestar físico y descanso, es más bien  y sobre todo reencontrarme con lo mío, mi comida, mi gente, mis lugares y rincones en los cuales, vacaciones, tras vacaciones, venía, a estar simplemente estar, con la naturaleza, con la arena, el sol, las olas, que no sólo te dan un bronceado y placer momentáneo. Estar en Puerto Arista Chiapas, es llenarme de vida, inyectarme de mis orígenes, de mis raíces, desde la comida, hasta la idiosincrasia de los lugareños. Disfrutar de frutas y platilloscomo: mango piña, coyol, nanche, papause, jaiba en chilpachole, coco, mango verde, mango de clase, mango corriente, nueganos, mojarra frita, macabil, picadillo de cazón.  Tan sólo al escribirlo es volver a disfrutar el sabor, el olor, la textura, y sobre todo remontarme a mis épocas de niña.

Quién no disfruta de una rica comida, pero si además eso implica volver a vivir, lo que te hizo, te formó y se impregnó en cada célula de tu cuerpo, en cada rincón de tus recuerdos, de tu interior, eso no es sólo reencontrarme, es inyectarme, de lo que soy, de lo que  aún me sigue  moviendo y llenando en  mi interior, en cada uno de mis lugares más significativos de mi ser. Es cargar la pila para no olvidarme de dónde soy y de dónde vengo, mi esencia.

Mi tono chiapaneco, mi hablar tan singular, con palabras, expresiones, gestos, miradas, sentimientos y emociones que me hacen vibrar, me hacen ser simplemente YO. Así tan rústica, tan sencilla, tan Fabiola. Cargada de emotividad, honestidad. Irreverente, bélica, auténtica, directa, inquieta, atrabancada, desmesurada. Simplemente así como soy.

Estar en Puerto Arista implica, entre otras cosas, no perder mi esencia, al contrario, reafirmar, mis bases, mis orígenes, para renovarme, seguir para adelante, siempre para adelante. Y tratar de que nada me perturbe y  lograr un equilibrio en mi persona.

 Puerto Arista significa regresar pero no para retroceder, si no  para recargarme de lo que estoy hecha y reafirmar que así soy,  que así me gusta ser, que así soy feliz y cuando de eso elementos me empiezo a olvidar, entonces sí, es entrar en un camino de ir me perdiendo a mí misma.

Chiapas implica: paisajes verdes, que se van disfrutando en sus carreteras, en sus caminos.  Su gente cargada de  honestidad, autenticidad. ¿Máscaras, eso acá no se conoce, ¿poses? No sabemos cómo actuar, la gente acá, en Chiapas, en la costa, es como es, simplemente es, sencilla, rústica, rural.  Así tal cual, como se es.

Y para no olvidarse de eso, lo mejor es regresar, para seguir manejando contra la corriente, y aunque estés en el ojo del huracán, defender, lo que eres, lo que traes adentro, Que si alguien no te cree, eso no es problema mío, es problema del que o la que no lo cree, por qué no creer que hay gente que si se da, porque ellos y ellas no son capaces de dar sin recibir, no conocen no han sentido el amor incondicional, no saben lo que es amar, no sólo tu persona, tu ser, tu interior y aceptar tal cual como son las cosas, es negarse a ti mismo, es renunciar que el amor existe y a demás es lo que mueve a cada ser, cada acto de la humanidad...Puerto Arista Chiapas.