viernes, 16 de noviembre de 2012


En la vida actual hay demasiado ruido y eso hizo que la gente llegue a temerle al silencio. Saben que si se callan, van a escuchar de verdad y eso a veces suele ser muy doloroso.

                                                           Teresa de Calcuta.

Para vivir en el presente, en el ahora, es necesario, imprescindible estar sumergido en todo: trabajar, informarse, divertirse, socializar, en fin…todos esos elementos nos hacen olvidarnos de lo que hay en nuestro interior, como personas, como individuos, y la actitud de no reflexión individual nos lleva a ser sujetos perdidos en la socialización, es decir estar preocupados sólo por lo exterior, y dejar a un lado el interior, si bien es cierto que para vivir se necesitan ciertas reglas o roles que cumplir, no es motivo para meter en el cajón nuestro interior.

Eso se puede llamar ruido que viene del exterior, de nuestro entorno y nos desvía de una introspección personal y profunda, pero también el ruido puede ser que esté precisamente en nuestro interior y que incluso puede ser lo que nos este impidiendo inquirir para penetrar en uno mismo; quizá para muchas personas el adentrarse no sea de importancia, no lo tomen en cuenta, incluso ni si quiera lo han pensado, pero si analizamos, en el interior de cada persona está el alma que es uno de los elementos que nos mueve a pensar, actuar de una u otra forma.

Aunque en apariencia no es necesaria esa introspección para el común denominador de las personas, creo que no sólo es importante, es recomendable averiguar qué es lo que pasa adentro de nosotros mismos, con ayuda o sin ayuda, pero darnos un tiempo para reflexionar lo que nos hacer tener ciertas conductas, emociones, sentimientos para con nosotros mismos y para con los demás es de suma importancia.

Todo lo que pensamos y sentimos lo reflejamos en nuestra conducta y con las personas más cercanas a nosotros y aparentemente no puede ser perjudicial pero a la larga  afecta no sólo a los que están cerca de nosotros, también a otros, viene siendo una cadena porque todos los individuos socializamos y de forma directa o indirecta nos llega a afecta o beneficiar la conducta de otras y de otros, no podemos olvidar que vivimos en una sociedad y que ello hace que hasta la acción en apariencia menos dañina puede perjudicar a un tercero y así sucesivamente.

Es por ello que muchas veces el estilo de vida que tenemos no sólo es el principal impedimento para meternos en nuestros adentros, nosotros mismos somos los principales responsables de ello, somos los que quizá buscamos distractores para evadir esos momentos y espacios, para oír nuestro interior, nuestra alma y enfrentar lo que hay dentro de nosotros.

El silencio viene siendo una metáfora porque por un lado dejamos de oír, para entrar en silencio pero con esa conducta, nos oímos a nosotros mismos, y muchas veces lo que oímos de nosotros mismos, no nos agrada, lo repudiamos y los rechazamos.

Es nuestra responsabilidad buscar espacios de silencio para dejar de oír lo de afuera y oír lo de adentro, oírnos a nosotros mismos.

Fabiola Guerrero Ojeda.

16 noviembre.

En tregua…

               Lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo.

                                                                               Aristóteles

Hoy quiero alejarme de todo lo que me distrae para indagar sobre mí, quiero explorar mi interior, analizar mi conducta, mis acciones, mis  miedos, mis temores, mis pensamientos, mis rechazos, mis amores.

El día a día de la vida, la cotidianidad me impiden cuestionarme a mí a misma, reflexionar sobre lo qué hago, el para qué lo hago, el cómo y las consecuencias de todos mis actos.

Hoy quiero sumergirme en mi interior, para seguir con lo bueno y descartar lo negativo, quiero conocerme más a mí misma, tratar de responder muchas dudas que me inquietan; no siempre se puede llegar a este punto y hoy es no sólo necesario, es imprescindible, para mí, sólo para mí.

Al final del día, de cada día me doy cuenta que los pasos andados no son malos, quizá a veces si hay pasos errados, pero en general el andar ha sido bueno, pero aún falta, y falta mucho…por que el camino es muy largo y quiero darme ese espacio, quiero ofrecerme la oportunidad de sumergirme en mi interior para lograr extenderme, para crecer y ser más feliz, estar bien, estar en paz.

La vida no es fácil, eso todos lo sabemos pero la vida es bonita y lo más bonito es vivir, simplemente vivir.

En ese vivir hay partes mudas, dormidas y sólo dando un espacio para reflexionar podemos despertarlas, por ello hoy quiero darme una tregua.

Fabiola Guerrero Ojeda.

16 noviembre 2012.

domingo, 11 de noviembre de 2012


Te extraño tanto…

Todas las noches brilla, una veces más que otras,

pero ahí estás en el cielo, para adornarlo,

no estás sola siempre tienes compañía

y tu fulgor puede sacar una sonrisa,

evocar un mal o buen recuerdo, un sueño,

una ilusión; quién no quiere ser cómo tú,

bella, con luz, distante, pero a la vez cercana, llena de

enigma, derramando dulzura, salpicando misterio.

Con mucha frecuencia volteo a verte paraqué guíes mi camino, paraqué me ayudes en mis sueños;

Porque yo sé que cada noche estás presente,

ahí en el cielo, dame parte de brillo, darme parte de tu secreto, contágiame de tu luz, imprégname de tu silencio.

Fabiola  Guerrero Ojeda.

10 noviembre 2012.

viernes, 9 de noviembre de 2012


Tu cumpleaños.

Quizá por el momento que estás pasando no tengas ganas de celebrar, pero al analizarlo amiga, creo que sí, es otro año de vida en el cual con muchos tropiezos pero acá sigues y estás para la situación de Aldonza, que a demás te ha permitido recibir el cariño de muchas personas tanto cercanas como distantes en tu vida; vivir amiga para estar  sosteniendo a tu hija por este momento tan difícil, es un privilegio, porque ella te necesita y sabe que tú estás con ella.
Por otro lado es una oportunidad para acercarte a Dios, para valorar lo que muchas veces damos por derecho natural, por obligación, despertar para vivir…la salud.

Es muy fácil hablar de la fiesta brava, estando sólo de espectador, sé que eso me podría decir, pero quizá por ello mismo, tengo más claridad para ver algunas situaciones que tú quizá no percibas por el dolor que te provoca ver a tu hija luchando por recuperar su salud, pero creo es necesario que sepas que eres una persona con muchas bendiciones que estas rodeada de gente que te queremos, no todo el mundo tiene esa suerte, estamos acá para apoyarte para sostenerte cuando sea necesario; estamos de corazón, con oraciones, con cariño para andar tus pasos, recorrer el camino por duro que sea, acá estamos y seguiremos, porque te queremos, así de fácil y de simple, por el sólo hecho de compartir el gran tesoro de la amistad y coincidir en el camino de la vida y todo  lo que en ella hay.

Ojalá tuviera un don especial y pudiera hacer más por ti mi Suzi, para aminorar tu dolor y angustia pero entre otras cosas, los  eventos que he experimentado, me han enseñado que hay situaciones y entre más dolorosas  son, debemos refugiarnos en Dios, abandonarnos y confiar en él, tratar de entender que somos sus hijos que como nuestro Padre todo poderoso, nuestra deber es no perder la FE y que él se encargue de nuestros problemas, como ya te lo he dicho en otras ocasiones, quizá ese es el mensaje que Dios nos quiere dar, entender que nosotros dependemos de él y por lo tanto él, es el único que puede resolver las situaciones y eventos inexplicables. Por ello insisto el camino es la oración, la única solución es Dios y sólo él puede seguir poniendo ángeles en el camino de Aldonza, en tu camino, como los médicos, para salir de este paso amargo.

Finalmente todos y cada uno de los que estamos a tu alrededor, somos instrumentos de Dios, para apoyarte, pero solo en él  está la solución, la respuesta.

Pide a él, que te ayude, te ilumine y te guie a estar en su camino, permite amiga que él y sólo él sea tu luz, tu fuerza, tu refugio y tu sostén.

Y además no olvides que acá en la tierra, en la cotidianidad, hay y estamos muchas y muchos que te queremos.

Mi Suzi querida reitero mi principal deseo para hoy  es que Aldonza regrese a su casa, con su gente, a su vida, como antes, como siempre.

Con todo mi cariño…te quiero mucho Suzi…FELIZ CUMPLE…

7 noviembre 2012.

La Dindinha.

martes, 6 de noviembre de 2012


Mensajes.

Todos los días, a cada momento, a cada instante, de muchas formas, en muchas situaciones, se nos presentan mensajes que nos da la vida, el universo, Dios.

Esos mensajes a veces no los vemos porque no queremos, porque no podemos, porque no lo permitimos, pero ahí están, para guiarnos, para mejorar, para crecer, para tratar de perfeccionar nuestra vida y poder ser más felices.

Los mensajes  se pueden presentar hasta con una simple intuición, presentimiento, con la palabra, gesto, mirada de un ser querido, incluso de alguien distante a nuestra vida. Son “recados” que quizá no buscamos pero aparecen para guiarnos, para enmendar lo malo o bien reiterar lo bueno; por la vida tan acelerada que llevamos y porque muchas veces no queremos, no los vemos pero los mensajes ahí están.

Esas señales pueden ser de muchos tipos, en una cantidad inimaginables de situaciones, con formas muy sencillas, muy cotidianas, hasta imperceptibles, pero cuando los recados, los mensajes, los avisos se presentan de forma más directa, por medio de una pérdida, del tipo que sea o a través de una enfermedad, de un dolor, una angustia, sentimiento o simplemente del infortunio; es un deber, una responsabilidad verlos, escucharlos, atenderlos e indagar qué nos quiere decir la vida con sus misivas, para qué llegan y por qué llegan; sin lamentarse, sin retar  haciéndose la víctima, más bien cuestionándose para qué me llegó…

Es muy fácil decirlo, dar el consejo pero cuando estamos en una situación desagradable, con esa congoja, el mar de emociones que vivimos quizá no nos permite “ver” los mensajes. Cada persona tiene la libertad de elegir su camino para enfrentar las penas de la vida y es muy respetable pero no está demás voltear un poco para ver al de a lado y oír a esa persona que nos ha tratado de ayudar e interpretar lo que ella  infiere por el simple hecho de estar fuera de calamidad.

Todas y todos en algún momento de nuestra vida o más bien en muchos eventos hemos vivido una situación complementamente difícil que nos causa un dolor indescriptible pero si indagamos en nuestro interior, en lo más profundo de nosotros mismos ahí podemos encontrar él para que de lo experimentado; es por ello que ante los  mensajes que se nos presentan en la vida, lo mejor, no es echar en saco roto, lo que nos quiere decir la vida con ello y tomar en cuenta lo que algunas personas tratan de decirnos con sus palabras, actitudes que en el momento nos pueden ofender, lastimar pero a la larga esas personas son parte de los recados  que necesitamos para crecer en nuestro interior; muchas veces la familia, los amigos más cercanos no nos dicen la que “ven” con ciertas actitudes negativas nuestras por miedo a herirnos y por ello, la persona ajena a nuestra vida es la que sin trabas, sin prejuicios tratan de decirnos por dónde va el camino de la misiva que nos está dando el universo, la vida, Dios.

 Fabiola Guerrero Ojeda.

6 de noviembre 2012.

lunes, 5 de noviembre de 2012


Un ejército de ángeles guían mi camino.

Iniciar un escrito con un título así, de entrada pareciera una actitud de presunción, un título fatuo de una persona que se siente superior a los demás; pero es todo lo contrario.

Mi vida como la de muchos, quizá más de los que sé y conozco, ha sido difícil, dura de dolor y sufrimiento, he sido una mujer enfermiza, vulnerable a situaciones difíciles y de todo he salido a delante, lejos de sentirme superior por esa situación, me siento agradecida porque en primer lugar a nadie le gusta sufrir o vivir eventos duros, amargos y cuando ante todo lo vivido se ha salido adelante y uno sigue por acá…sobre todo en cuestión de enfermedad, pues sólo queda decir que nuestro ángel ha hecho bien su trabajo.

Analizar las situaciones por las que he pasado y por lo que ahora tengo y vivo, entonces me dice que no sólo es un ángel el que me ha cuidado, que son muchos…que un ejército de ángeles guían mi camino, han estado presentes en  mi vida y en cada paso que doy, esos ángeles se han manifestado de muchas formas, con mi familia (esposo e hijas, mi mamá, mis hermanos, Natalia (Q.E.P.D), médicos y por supuesto amigas y amigos que la vida me ha ido poniendo en mi camino, son muchos, cada uno ha dado algo de si para contribuir en mi persona, en mi vida.

De forma “reciente” y lo pongo entre comillas porque en cuanto a tiempo es así, pero al parecer ella está en mi vida desde hace mucho  tiempo, quizá más del que yo misma imagine Erika Padilla llegó a mi vida de una forma poco convencional, se puede decir que yo soy sustituta de otra persona muy apreciada en mi vida <<mi Soldado>> y digo sustituta porque después de tener una buena amistad ellos y que aún sigue, pero por cuestiones laborales ya no se ven tanto, ahora es conmigo con quien la relación continua.

Erika Padilla que es otro de mis ángeles, pilares en mi vida, me ha enseñado muchas cosas, me ayudado a crecer a “ver” lo que a simple vista no vemos, lo que a veces o no queremos ver o por situaciones ajenas a nosotros no podemos ver, pero ese ángel me ha ayudado a descubrir, reflexionar en esa parte interna que todos tenemos y muchas veces no escarbamos por cuestiones de miedo a enfrentarnos a lo que hay en nosotros y no queremos “tocar”, de una forma completamente artística y terrenal, ese ángel me ha ayudado, como ella me lo ha dicho a dar pasos, a dar el siguiente paso y no quedarme en el intento, a seguir escarbando en mí para seguir creciendo, por otro lado hasta me atrevo a decir que también Dios me ha hablado a través de ella, Erika te agradezco mucho todo lo que me has enseñado y ayudado a desatar, soltar para seguir dando esos pasos necesarios.

Erika es uno de esos ángeles, hay otr@s ángeles que  están presentes en mi vida, que me ayudar a encender la luz cuando empiezo a entrar en tinieblas, que me motivan y están siempre, cuando los necesito, que a veces sólo con recordar una palabra o consejo que me han dado, me sirve para seguir el   camino que debo tomar, ya hablaré en otras ocasión de esos otros ángeles pero hoy reitero que un ejército de ángeles guían mi camino…

Fabiola Guerrero Ojeda.

5 noviembre 2012.

viernes, 2 de noviembre de 2012


Natalia por siempre…

Como tantas veces se ha dicho la muerte es lo único seguro que tenemos al nacer y no sabemos cuándo nos va llegar; a pesar de ello cuando la muerte se presenta y se lleva a un ser querido, duele y duele mucho, pero si además llega de forma completamente inesperada, en un familiar joven,  sano, con toda la vida por delante, la muerte no es solo sorpresiva es más dolorosa.

6 de febrero de 2008 a las 7:18 pm te fuiste Natalia de  una forma tan abrupta, sorpresiva, pero también de una forma muy singular, mágica llena de Dios, y para los que somos católicos te marchaste en gracia saliendo de misa, después de haberte confesado, comulgado, haber recibido la ceniza, Natalia te perdimos un miércoles Santo, tu último suspiro en brazos de un padre, un representante Dios acá en la tierra.

Natalia aunque te fuiste  en gracia tu partida no dejo de doler, de marcar la vida, de sentir el dolor en el alma al perder a un ser querido; pero nos abandonaste así como llegaste de una forma inesperada; tengo tan presente cuando Chein me habló y me dijo: Fabiola tenemos una hermanita.

Esas palabras me dejaron completamente petrificada, fue una sensación entre asombro, alegría, sorpresa; como lo puse en la dedicatoria de mi tesis Natalia solo con verte me dan ganas de quererte y así fue, te quise desde que llegaste a la familia, desde que te vi, fue como un amor a primera vista, tu presencia representaba lo que tanto anhelé toda mi vida

<< tener una hermana >> y por otro lado un bebé en casa, qué bebé no da alegría, llegaste a inyectar a la familia de ilusión y esperanza, volvieron los pañales, los biberones, las papillas, los juguetes, fuiste un bendición en nuestra vida; como todas las hermanas nos peleamos muchas veces, nos dejamos de hablar, pero eso era parte nuestra relación, de la vida, porque la vida, es así, con esas situaciones, quizá absurdas pero reales.

Tengo tantos recuerdos tuyos, desde que eras bebé, cambiarte, bañarte, darte de comer, oír tus ocurrencias, saber de tus travesuras, de tus alcances, de tus éxitos y logros; no todo fue bueno pero de lo bueno me llenaba de ti; los veranos en Puebla, era tener el departamento  con alegría, con risas, con tu compañía. Ir a mi  Arriaga no sólo representaba estar en mi pueblo, en mi casa, con los míos, era actualizarme de todo lo que pasaba, qué tu me contarás las historias; era recordar mis tiempos de estudiante en mi pueblo y como en la mayoría de los pueblos, las cosas casi no cambian, mis profesores y profesoras eras los mismos que los tuyos, al platicarme tus anécdotas era volver a vivir a través de tus pláticas mis tiempos en nuestro Arriaga.

Natalia  tengo tan presente tu voz, tus risas, tus carcajadas, tu tono chiapaneco, tus palabras, de allá de nuestro Arriaga; quizá por la edad más que mi hermana podrías haber sido mi hija y eso lo comprobé cuando llegaron Paulina, Fala (que para ti era Fabiolita, a ti no te tocó eso de Fala)  y por último Regina; ahorita que digo Fala, me digo cuántas cosas te has perdido y más bien cuántas cosas ya no hemos compartido, el tiempo pasa y la vida, sigue, no para y eso me hace preguntarme cómo serías ahora, cuáles serían tus gustos, estarías en la universidad, si hubieras estudiado la carrera que habías dicho, dónde estarías en Puebla o en Arriaga, quiénes serían tus amigos…hay Natalia te fuiste y no dejaste un gran vacío y eso duele, duele tu ausencia, duele la forma en que te fuiste, duele que ya no estés, duele que a tus 16 años, con toda una vida por delante, sana, llena de vida tú… nos dejaste.

Con el tiempo se va uno acostumbrando a la ausencia, hay días que nos perdemos tanto en la vida que tu recuerdo no aparece, pero con cualquier detalle vuelves a presentarte con  todas y todos, es más a mucha gente fuera de la familia nos diste una gran lección, nos dejaste llenos de tus recuerdos.

Tu partida cada vez duele menos, cada vez se asimila más pero el cariño sigue intacto; aunque recordar los hechos, los momentos de tu partida hace que las lágrimas se presenten, un suspiro se escape y la tristeza llegue.

Recordar cada detalle me hace revivir que nos dejaste y aunque no quisiera en días como hoy, cómo no recordar cuando Juan me llamo y me dijo: - Fabiola si no estás sentada siéntate, te tengo una mala notica…Natalia tuvo un accidente…fue tan fuerte, tan inesperado que mi primera reacción fue colgar, Juan me volvió a llamar y  sólo recuerdo oír nuevamente su voz, apagada, llena de dolor, me daba los detalles.

Hay Natalia tú mejor que nadie sabes cuánto nos dolió tu partida y lo que con eso dejaste, ver a mamá y papá destrozados, ver el dolor de Gerardo, de Juan, a mi Che, nuestros hermanos; hay Natalia con cuánto dolor nos quedamos; recordar detalles de  tu funeral aún duelen tanto como tu ausencia, aún me resisto a que esos momentos vuelvan a mi memoria, quizá con el tiempo pueda recordar sin tanto dolor, pero por ahora todavía no…porque tu Natalia, aunque sé que estás cerca de Dios, que eres mi angelito particular que guía al ejército de ángeles que me cuidan, Natalia tu ausencia todavía duele y duele mucho…te extraño nenita, te necesito y te quiero mucho más.

Fabiola Guerrero Ojeda.

2 noviembre 2012.