Caminando
juntos…18 años
“Digo que no puede decirse el amor.
El amor se come como un pan,
se muerde como un labio,
se bebe como un manantial.
El amor se llora como a un muerto,
se goza como un disfraz.
El amor duele como un callo,
aturde como un panal,
y es sabroso como la uva de cera
y como la vida es mortal.
El amor no se dice con nada,
ni con palabras ni con callar.
Trata de decirlo el aire
y lo está ensayando el mar.
pero el amante lo tiene prendido,
untado en la sangre lunar,
y el amor es igual que una brasa
y una espiga de sal.
La mano de un manco lo puede tocar
la lengua de un mudo, los ojos de un ciego,
decir y mirar.
El amor no tiene remedio
y sólo quiere jugar.”
JAIME
SABINES.
Cada día las relaciones
humanas son más difíciles, no es fácil
mantener un vínculo. Son muchos los elementos que intervienen para poder
sostener relaciones armónicas del tipo que sea, pero quizá las uniones
matrimoniales son las que se han visto más afectadas.
Hace 18 años iniciamos un
proyecto de vida juntos, hicimos un compromiso bajos nuestras costumbres y
creencias y aunque no ha sido nada fácil, acá estamos, caminando juntos nuestras
vidas, compartiendo el día a día, con todo lo que ello implica. Hemos vivido de
todo, momentos de gran felicidad, como cuando supimos que íbamos a ser papás y
el nacimiento de cada una de nuestras hijas, pero también ha habido
momentos muy duros, de mucho dolor, de angustia, como las veces que he estado a
punto de perder la vida.
Hemos compartido sueños,
anhelos, triunfos, derrotas, problemas, alegrías…hemos compartido la vida
durante 18 años, hemos caminado juntos, bajo la premisa de unión,
con amor, con solidaridad y respeto.
Creo no sólo el amor nos ha
mantenido unidos, hay otros elementos, pero el amor ha sido el pilar fundamental
de nuestro caminar. Como en todo matrimonio ha habido peleas, momentos tensos,
duros, en los cuales tú dices si y yo digo no o viceversa, y ceder ante el sí o
el no, nos ha llevado no sólo a discutir, también a pelearnos, pero finalmente
logramos acuerdos, conciliaciones y acá seguimos caminando juntos, apoyándonos
mutuamente. Complementándonos y viviendo, disfrutando de la vida, nuestras
vidas, y la vida de nuestras hijas. Y siempre con Dios presente en nuestro
andar. Iniciamos este proyecto con la presencia de Dios, de una forma muy
clara, muy evidente y concreta. Y él ha sido nuestra guía.
Hace 18 años éramos los
novios, fue nuestra boda, nos casamos, unimos nuestras vidas. Y para mí, 18
años después y siempre serás mi “novio”, mi “muchacho”, mi mejor amigo, mi
cómplice, mi pareja, el padre de mis hijas, mi esposo, el hombre con el que
decidí compartir mi vida. Del cual como te lo digo constantemente, sigo
enamorada y amándote, incluso cada vez
te quiero más, porque no sólo el vivir juntos me ha hecho valorar tu forma de
ser, tu astucia, compromiso y forma de ver la vida, de sacar a tu familia
adelante, me hacen no sólo estar agradecida contigo, me hacen admirarte y
amarte cada vez más.
Te amo mi Joselito y tú
mejor que nadie lo sabes, sabes muy bien el amor que te tengo, lo que significa
para mí nuestra familia, la familia que hemos formado, nuestras hijas. Te amo y
ese amor me mantendrá para seguir caminando juntos, espero que sean
por lo menos, otros 18 años…Feliz aniversario amor…te amo.
Siempre tuya…Fabiola.
15 de julio 2013.