Susi querida…
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
Cuando luchas y luchas por algo y
las cosas no se dan, se siente una gran frustración e impotencia, no cabe duda
que hay situaciones en las que no podemos hacer nada, más que esperar, armarnos
de valor, paciencia y esperar, qué fácil se dice, pero cuando esa espera, cada
vez se alarga y se alarga y parece no
tener fin, llega un momento que ya no sabes de dónde agarrarte.
He pasado muchas situaciones
adversas y dolorosas en mi vida, pero nunca el dolor de ver a una hija mal,
luchando por la vida, y ahora que una
amiga lo está viviendo, me doy cuenta que
realmente no sabemos a lo que nos podemos enfrentanos y me solidarizo con tus sentimientos
Susi querida, infiero tu dolor,
angustia, desesperación, ansiedad, tristeza, impotencia y todo lo que has de
estar viviendo, me pongo en tus zapatos y tu sentir debe ser tan profundo y
duro que se convierte no sólo en
inexplicable, también en inarrable, pero te pido que mantengas la esperanza, la
fe y fortaleza, sigue luchando porque Aldonza te necesita, con la persona que
más debe estar conectad es contigo y tú eres su sostén, sé también que es
fácil decirlo, pero como tú me lo has dicho, sige aguantando vara, que tu fe
sea tu fuerza y tú el sostén de Aldonza.
No sabemos el por qué la vida las
puso en esta adversidad y quizá nunca encuentres una respuesta, pero ya no te
desgastes en ello, abandónate en Dios,
deja todo en sus manos, si las cosas no han sido favorables, refúgiate
en él, es el único que puede aliviar tu dolor.
Y llegará la luz y salida a todo
esto, no sé cuándo, pero llegará el momento que Aldonza vuelva a su vida y con
su gente.
26 de septiembre, 2012.
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