viernes, 22 de marzo de 2013



46 años.

Hoy estoy cumpliendo años, 46, lo cual es un gran motivo para festejar, para dar gracias por todo lo que he vivido, por lo bueno y también lo malo que he experimentado, nada ha sido inservible, las vivencias agradables y gratificantes, me reconfortan el alma, me dan felicidad, me hacen sentir bien en el momento en que las vivo y su recuerdo me ayuda en momentos de flaqueza. Las experiencias amargas me han fortalecido, me han enseñado, me han dejado un aprendizaje, me ha ayudado a demostrarme a mí misma, que puedo salir adelante, que soy capaz de afrontar obstáculos, que tengo la tenacidad para levantarme de lo que me derrota.

Mi vida no ha sido fácil, sin lugar a ninguna duda, hay personas que han tenido experiencias de vida mucho más duras que las mías, pero lo que he vivido no es tan común, y de todo he salido bien, he logrado vencer obstáculos no tan simples. Me ha costado, he sufrido, pero también he sido muy feliz.

A mis 46 años puedo decir que me siento completa, satisfecha y bien con lo que he logrado y vivido, aún me falta y mucho, pero estoy y eso es lo importante.  Tengo tanto  por recorrer y pido a Dios que no me suelte de su mano para que en el camino cada vez me haga más humana, más yo.

¿Qué si he cometido errores?, muchísimos, demasiados, son tantos que de muchos ya ni me acuerdo. He lastimado, he ofendido, la he regado, en tantas ocasiones que es mejor ya ni voltear para ver esos desaciertos. Lo que sí, es procurar e intentar día con día no volver a cometerlos.

Aún hay muchas cosas, temas, situaciones que me preocupan, que me duelen, incluso me lastiman, pero poco a poco iré creciendo.  Estoy en el intento de ser mejor.

No me gustan esos claro-oscuros de mi interior que ni yo misma, a veces, no conozco, que ni yo misma, sé por qué se presentan y se dan.

Al pasar los años, me doy cuenta que soy muy compleja,  frágil,  vulnerable…los seres humanos somos tan complicados, que la mejor  opción es disfrutar la vida, cada momento, a cada instante, con todos sus altibajos…con todas sus complicaciones, vulnerabilidades y andar con optimismo en ese hilo tan frágil  que la sostiene.


Pero retomando el tema, hoy estoy cumplo 46 años, me agrada cumplir años porque es un año más de vida. Me esperan 365 días de oportunidades para crecer, a demás tengo la posibilidad  de hacer un alto para reflexionar lo que se ha hecho y sacar un balance de lo que no dio los resultados esperados y seguir con lo que si funcionó.
Me complace, disfruto, me gusta sentir el cariño de mi familia y amigos. Que me dediquen unos minutos para desearme cosas buenas, esas acciones finalmente no sólo me reconforta y me hace sentir querida. Esos buenos deseos de las personas que me conocen, tarde o temprano se convierten en realidad, es una buena vibra que me llega.
Cumplir años es un indicativo que estoy viva…que sigo por estos rumbos de la vida hermosa. Hay que agradecer por ello. En lo personal, Dios y la vida han sido muy generosos al poner en mi camino personas que iluminan con su presencia y cariño mi sendero. Entre esas personas mi familia… mi amado Joselito, mis hijas, mi mami, mis hermanos, sobrin@s (quienes me hacen ser literalmente UNA FELIZ DINDINHA)... en fin toda mi familia.  Amigas y amigos que han compartido  parte de su vida conmigo, un@s más de cerca, otr@s a la distancia, pero sé que ahí están y cuento con ell@s.

Por ello, hoy que es mi cumpleaños....no tengo más que agradecer por todo lo bueno que tengo y vivir, seguir en esta hermosa vida que nos da muchas sorpresas!

Y al estilo chiapaneco…¡¡¡¡qué viva la cumpleañera!!!

22 de marzo 2013. Fabiola Guerrero Ojeda.


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