La palabra…mí palabra…
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
Vivir y revivir;
siempre nacer en el vivir: la palabra viva de la vida viva: esto me parece tu
palabra: Chiapas en ti: verde-salud; verde mar, verde vida: FABIOLA. Aquí es
cuando estos mediecillos valen la pena: curarse a través de la escritura es los
retos más encomiables del ser humano. Gracias por compartirnos tus textos.
Conrado Z. Palleres.
Desde muy pequeña me gusta hablar, platicar, lo disfruto, no
puedo estar callada, es algo muy mío, pero si hablar me gusta leer me gusta
mucho más, la lectura es un verdadero gozo para mí, es introducirme a lugares
inimaginables, es explorar caminos nuevos, es recorrer senderos con las ideas
de otras personas a través de mis propios senderos, es remontarme a lo
inaccesible, es crear puentes para alcanzar
otros mundos, es un espejo para verme
con formas más nítidas, es leer lo que quiero saber de mí, con las
historias de otros personajes, es reencontrarme para ser yo misma.
La lectura es pues de las cosas que más disfruto en la vida y
esas lecturas me llevan a escribir, utilizar ahora la palabra escrita, para
expresar ideas, emociones, sentimientos, heridas, ejercer mi palabra,
la palabra viva, la vida.
Y como bien lo dicen las palabras
de mi apreciado amigo Conrado, la palabra se ha convertido en el mejor
instrumento para sacar esos miedecillos que a veces me atormenta, es mi
catarsis, mi bálsamo para todo momento, situación y evento.
La palabra, mi palabra es hablar de mi infancia en Chiapas,
con todo lo que ello implica, libertad, honestidad, lealtad, vida, mar, luz,
viento, amistades, comida.
Es contar quién soy, qué tengo adentro, qué pienso, qué
quiero, qué me gusta y que no me gusta, es hablar de mis amores, de mis gustos, de
mis pasiones.
Escribir se ha convertido en mi mejor terapia, en mi mejor
fiesta, en mi mejor película, en mi mejor canción, en mi libro favorito y
también en mis enojos, en mis desatinos, en mis vergüenzas, en mis rencores, en
mis dolores, en mis lágrimas. La
palabra, mi palabra es vida, vida plena, vida llena, con ilusiones, amores,
esperanzas, sueños, plasmar mi sentir y
no sentir en cada momento, en cada instante de la vida, de mi vida.
La palabra, mi palabra es poesía, es mi poesía, es cuento,
es mi cuento, es novela, es mi novela, es mi desahogo, es mi confidente, es mi
refugio, mi mejor instrumento para expresar la vida.
Mis líneas lo que digo y escribo, lo que no digo y no escribo,
pero que luego si lo escribo, son mi catarsis.
Mi apreciado amigo y
compañero Conrado Z. Pallares hace poco me dijo <<Gracias por tu siempre viva palabra
de vida>>
y yo digo Gracias a la palabra, mi palabra que me da vida.
6 enero 2013.