46 años.
Hoy estoy cumpliendo años, 46, lo cual es un gran motivo para
festejar, para dar gracias por todo lo que he vivido, por lo bueno y también lo
malo que he experimentado, nada ha sido inservible, las vivencias agradables y
gratificantes, me reconfortan el alma, me dan felicidad, me hacen sentir bien
en el momento en que las vivo y su recuerdo me ayuda en momentos de flaqueza.
Las experiencias amargas me han fortalecido, me han enseñado, me han dejado un
aprendizaje, me ha ayudado a demostrarme a mí misma, que puedo salir adelante, que
soy capaz de afrontar obstáculos, que tengo la tenacidad para levantarme de lo
que me derrota.
Mi vida no ha sido fácil, sin lugar a ninguna duda, hay personas
que han tenido experiencias de vida mucho más duras que las mías, pero lo que
he vivido no es tan común, y de todo he salido bien, he logrado vencer
obstáculos no tan simples. Me ha costado, he sufrido, pero también he sido muy
feliz.
A mis 46 años puedo decir que me siento completa, satisfecha y
bien con lo que he logrado y vivido, aún me falta y mucho, pero estoy y eso es lo importante. Tengo tanto por recorrer y pido a Dios que no me suelte de
su mano para que en el camino cada vez me haga más humana, más yo.
¿Qué si he cometido errores?, muchísimos, demasiados, son tantos
que de muchos ya ni me acuerdo. He lastimado, he ofendido, la he regado, en
tantas ocasiones que es mejor ya ni voltear para ver esos desaciertos. Lo que
sí, es procurar e intentar día con día no volver a cometerlos.
Aún hay muchas cosas, temas, situaciones que me preocupan, que
me duelen, incluso me lastiman, pero poco a poco iré creciendo. Estoy en el intento de ser mejor.
No me gustan esos claro-oscuros de mi interior que ni yo misma,
a veces, no conozco, que ni yo misma, sé por qué se presentan y se dan.
Al pasar los años, me doy cuenta que soy muy compleja, frágil, vulnerable…los seres humanos somos tan
complicados, que la mejor opción es
disfrutar la vida, cada momento, a cada instante, con todos sus altibajos…con
todas sus complicaciones, vulnerabilidades y andar con optimismo en ese hilo
tan frágil que la sostiene.
Pero retomando el tema, hoy estoy cumplo 46 años, me agrada cumplir años porque es un año más de vida. Me esperan 365 días de oportunidades para crecer, a demás tengo la posibilidad de hacer un alto para reflexionar lo que se ha hecho y sacar un balance de lo que no dio los resultados esperados y seguir con lo que si funcionó.
Me complace, disfruto, me gusta sentir el cariño de mi familia y amigos. Que me dediquen unos minutos para desearme cosas buenas, esas acciones finalmente no sólo me reconforta y me hace sentir querida. Esos buenos deseos de las personas que me conocen, tarde o temprano se convierten en realidad, es una buena vibra que me llega.
Cumplir años es un indicativo que
estoy viva…que sigo por estos rumbos de la vida hermosa. Hay que agradecer por
ello. En lo personal, Dios y la vida han sido muy generosos al poner en mi
camino personas que iluminan con su presencia y cariño mi sendero. Entre esas
personas mi familia… mi amado Joselito, mis hijas, mi mami, mis hermanos,
sobrin@s (quienes me hacen ser literalmente UNA FELIZ DINDINHA)... en fin toda
mi familia. Amigas y amigos que han
compartido parte de su vida conmigo, un@s
más de cerca, otr@s a la distancia, pero sé que ahí están y cuento con ell@s.
Por ello, hoy que es mi
cumpleaños....no tengo más que agradecer por todo lo bueno que tengo y vivir,
seguir en esta hermosa vida que nos da muchas sorpresas!
Y al estilo chiapaneco…¡¡¡¡qué viva la cumpleañera!!!
22 de marzo 2013. Fabiola Guerrero
Ojeda.
