Día del padre…
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
Amor, mi Joselito, “El muchacho”,
mi novio, hoy quiero manifestarte una vez más lo contenta y agradecida que
estoy contigo, con la vida, con Dios. Yo
no tuve padre pero he tenido la gran fortuna de que mis hijas tengan al mejor
padre y lo digo de verdad, sinceramente, de corazón, quizá seas mejor padre que
esposo, pero no importa, incluso creo que inconscientemente yo lo he propiciado. Al
carecer del amor paterno, quiero que a mis hijas no les falte.
El amor, ternura, dedicación que les tienes a nuestras hijas son suficientes para sentirme privilegiada, la vida me da la oportunidad de constatar que el amor paterno si existe, aunque no tuve. Me regala esa experiencia y me la regala con creces. Para mí es importante que mis hijas tengan un padre, que reciban de ti, lo que yo no tuve y tú cumples muy bien con eso. Lo haces de una forma extraordinaria. Sin lugar a ninguna duda vives para nosotras, para las niñas, el amor que le tienes salta a la vista.
El amor, ternura, dedicación que les tienes a nuestras hijas son suficientes para sentirme privilegiada, la vida me da la oportunidad de constatar que el amor paterno si existe, aunque no tuve. Me regala esa experiencia y me la regala con creces. Para mí es importante que mis hijas tengan un padre, que reciban de ti, lo que yo no tuve y tú cumples muy bien con eso. Lo haces de una forma extraordinaria. Sin lugar a ninguna duda vives para nosotras, para las niñas, el amor que le tienes salta a la vista.
Por ello hoy que se celebra el día
del padre, te quiero agradecer tu amor, entrega y protección para nuestras
hijas. A pesar de ser tan irónico y chifletes, eres un excelente hombre, un
hombre muy responsable, trabajador, astuto, lleno de fuerza y entereza. Tu
entrega a tu familia han sido un ingrediente indispensable para formar la
familia que tenemos, que son mi tesoro, mi regalo más hermoso, mi recompensa,
mi sueño cumplido.
Te admiro mucho Joselito, mi novio,
mi muchacho, porque has sido mi compañero de vida, mi complemento. Hemos formado
un equipo excelente, nos ayudamos mutuamente, nos apoyamos. Nada ha sido fácil
pero todo se ha logrado por amor, porque no sólo compartimos la vida, también
el mismo plan de vida y hemos trabajado para ello, en la misma dirección, bajo
las premisas de la solidaridad, de estar siempre juntos.
Una vez más constato y siento la
presencia de Dios en nuestras vidas, él guía nuestros caminos, nos va
dirigiendo y aunque se han presentado momentos adversos, duros, difíciles,
terribles, acá estamos el uno para el otro y los dos para nuestras hijas. Dios
es tan grande y tan perfecto que no me dio un padre, pero me dio la oportunidad
de ver, sentir y vivir el amor de un padre a hacia sus hijas, como tú lo
sientes y manifiestas cada día, a cada momento, en cada instante y situación, por nuestras hijas.
No me que queda más que decirte
amor, mi Joselito, muchas gracias por todo, por tu ser parte de mi vida, por
compartir nuestras vidas, pero sobre todo por ser el mejor padre que mis hijas
pueden tener!
Te amo y muchas FELICIDADES, hoy día
del padre, para mi amor, mi Joselito, el mejor papá del mundo.
16 de junio 2013.