miércoles, 21 de noviembre de 2012


Plagio contra autenticidad.

                                                                Fabiola Guerrero Ojeda.

Una de las actividades más complejas que realiza el ser humano es la escritura y aunque ha sido una prioridad en la vida actual, el no reconocimiento de nuestra propia escritura, entre otras cosas, nos hace entablar acciones deshonestas como plagiar.

La escritura  tiene varia etapas, momentos y fines, escribir finalmente es un acto para plasmar, expresar y comunicar ideas, pensamientos y sentimientos, pero muchas veces no se tiene la disciplina y el hábito de la escritura de una forma sistemática, es decir con una metodología adecuada para realizar un escrito permisible y publicable.

Son muchas los prejuicios que hay sobre la escritura, se ha dado mucha importancia a la gramática y la ortografía que aunque son elementos y características valiosas para redactar, no son la únicas, finalmente  pertenecen sólo a la forma, y al cuidar tanto la forma en la mayoría de los casos se descuida el contenido, las ideas, la coherencia, cohesión y adecuación del texto.

Al escribir es conveniente no sólo saber expresar las ideas con una gramática adecuada y una buena ortografía, también es primordial lo qué se quiere decir, nuestras ideas; el problema no sólo radica en la sobrevaloración que se le ha dado a la gramática y ortografía al escribir, también el hecho de no apreciar lo que escribimos, lo que sale de nuestro interior, nuestras ideas, hace que en repetidas ocasiones se caiga en el plagio.

Parafraseando a (Cassany, 1989) la escritura es una actividad compleja, lenta, requiere tiempo, dedicación y paciencia, es por ello que en lugar de expresar nuestras propias ideas es mucho más fácil copiar lo que otros han escrito, en los menos de los casos se llega al plagio por ignorancia, desconocimiento del cómo usar adecuadamente las referencias, citas y fuentes al utilizar la ideas de otros.

También muchas veces se recurre a la copia porque no se valora lo que escribimos, nos da pena, que otras y otros nos lean, que conozcan nuestros pensamientos, o bien por preocupación absurda de querer hacer la escritura de una forma perfecta.

Plagiar se ejerce mucho más de lo que se piensa, sobre todo en el ámbito escolar; los alumnos principalmente por flojera no hacen los tareas que se les pide y copian párrafos, ideas, líneas o trabajos completos presentándolos como de su autoría.

Si bien es cierto que la Web ha facilitado la investigación, el uso indiscriminado en los estudiantes principalmente de bachillerato y universitarios, ha provocado recurrir más al plagio.

El apropiarse de ideas, afirmaciones, o textos enteros-acción  más conocida como copiar y pegar- es cada vez más habitual en el ámbito universitario (Prenat, 2009).

 El plagio también se presenta en la vida cotidiana por medio de la redes sociales, se puede decir que es “normal” que lo que una persona escribe por insignificante que sea, al rato ande circulando por todos lados, y ese no es el problema, el detalle radica en que no se le da el crédito a la  quién lo escribió.

Por supuesto que no es un simple detalle, es un problema de conciencia, honestidad y autenticidad que ha despertado la preocupación en los docentes, académicos y sociedad en general, a tal grado que ya existe una página para verificar si lo que se escribe es de nuestra autoría o producto de la copia, el sitio Web es el siguiente www.plagium.com, entre otros enlaces.

Son varias las medidas que se han tomado para evitar el plagio

Pero la más importante es crear conciencia en los estudiantes, ciudadanos y profesionistas comunes y corrientes, de la importancia al expresar sus propias ideas, sin copiar lo que otr@s han dicho, es mejor hacer sobresaltar lo interesante que es manifestar por escrito nuestras ideas, valorando nuestras  palabras y escritos, con el sello personal de nuestra forma de ser y escribir.

Finalmente los tres motivos principales para acudir al plagio son:

* Flojera para pensar

* Ignorancia para citar las fuentes utilizadas

* Desvalorización de nuestra propia escritura.

Estos elementos pueden solucionarse en al aula, o incluso fuera de ella (averiguando por nuestra cuenta), por medio de una instrucción del docente al proporcionar no sólo los elementos para citar adecuadamente las fuentes consultadas, sino también crear conciencia que lo que escribimos es tan importante como lo de otros escritores reconocidos, exitosos o con una gran trayectoria.
Bibliografía.
http://www.unav.es/facultad/fyl/politica-educativa-plagio
http://www.tij.uia.mx/~humberto/fraude_escolar.html
http://biblioteca.ua.es/es/propiedad-intelectual/aprende-sobre-el-plagio-y-como-evitarlo.html

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