17 años de Paulina.
“Soy sólo una observadora en el baile de
mi hija. Llegó a través de mí, pero no soy parte de esos pasos. Estaré siempre
que quiera tomarse un descanso pero esa danza especial con el futuro, es suya”.
LIV ULMANN.
Recuerdo
detalle a detalle lo que paso a 17 años, un día que jamás olvidaré, tu llegada me
convirtió en madre y con ello se cumplió uno de mis sueños y anhelos más
preciados en mi plan de vida.
Tengo presente cada instante,
emoción y sentir que viví ese día y sobre todo, el momento preciso de tu
nacimiento.
La
maternidad es el regalo más hermoso que podemos recibir las mujeres, pero también
es una gran responsabilidad, espero estar haciendo lo mejor posible mi papel como
madre. Me da nostalgia que ya no eres una niña, que cada día te conviertes más
en un ser independiente. Y ahora mi papel se limita a apoyarte, aconsejarte,
platicar contigo, estar, simplemente estar, cuando me necesites. Pero también me
da un enorme gusto ver y gozar la hermosa mujer en la que te estás convirtiendo
y no sólo me refiero a lo físico, porque la belleza física es pasajera, al
decir hermosa lo apunto más hacia el interior. Me agrada como eres, tu forma de
pensar, actuar, tus planes, tus ideales. Te imaginé siempre hermosa, pero eres mucho
más de lo que suponía que ibas hacer. GRACIAS hijita, muchas gracias por tu
presencia, por tus sonrisas, por tus miradas, por tu logros, por ser una excelente
estudiante, una inmejorable hija, buena hermana, sobrina, prima, amiga, nieta,
pero sobre todo por ser TÚ, tan tú, tan única.
Te
amo. Feliz cumple princesa.
14
de mayo 2013.
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