martes, 25 de diciembre de 2012

Mi Sabines mío de mí.


 
 
                                                                                                        Por Fabiola Guerrero Ojeda.
MI SABINES MÍO DE MÍ...
Cristina Rivera Garza dice: <<  MI RULFO  MÍO  DE MÍ>>
La Dindinha dice: << MI SABINES, MI JAIME SABINES MÍO...DE MÍ...PAISANO MÍO >>
Por qué MIO DE MÍ... La Dindinha disfruta leer a Jaime Sabines, Sabines Jaime...siempre, en todo momento y situación...leer a Sabines es un gozo, un deleite, una catarsis, un refugio, un renacer.
Mí Sabines mío de mí...me da consuelo, me da fuerza, dice con su poesía lo que yo quiero decir y no me sale, me adivina el pensamiento, me descrubre sentiemientos....
Pone en mi boca las palabras que no me salen...ese es MÍ SABINES MÍO DE MÍ...esa es su poesía para La Dindinha.
Ese es MI SABINES MÍO DE MÍ...eso dice La Dindinha...

Otra mirada.

                                        Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Cuando en la vida las cosas las haces de la misma forma y no consigues el resultado que buscas, el primer paso es cambiar todo o mucho de los has que hecho  y venido haciendo.

Modificar conductas, acciones, pensamientos, palabras, ideas, rutinas, formas de vida, no es fácil pero ante los resultados quizá sea la única solución; empeñarse en seguir realizando lo  mismo y no obtener lo que se busca, es un indicador que “algo” está mal y por lo tanto debemos transformar lo que hacemos.

 El cambio no debe ser radical, tampoco superfluo y mucho menos impuesto, falso o superficial, esa nueva forma de hacer las cosas es darle otra mirada acciones, en una gran mayoría de los casos, no analizamos lo que hacemos y por ello no logramos nuestros objetivos.

Hay conductas y pensamientos tan arraigados que incluso no nos percatamos que nuestro actuar es errático, las causas pueden ser muchas pero nada justifica que sigamos en lo mismo y mucho menos buscar “culpables” de los resultados.

A veces nuestra personalidad, vivencias y contexto no ayudan para tener otra mirada  hacia el problema.

Es necesario analizar lo qué hacemos, cómo lo hacemos, lo que decimos, cómo lo decimos, lo que pensamos, en qué gastamos nuestro tiempo y energía; con quién convivimos, cómo nos relacionamos, a veces hasta los detalles aparentemente insignificantes pueden ser un obstáculo para avanzar, para seguir, para obtener otro resultado...es necesario dar otra mirada a lo que venimos haciendo, a nuestra rutina, a nuestro estilo de vida.

No es fácil dar otra mirada porque es salir de confort en que vivimos, en el que estamos pero si es necesario si queremos tener otros resultados, si las cosas no se dan como esperamos, si las consecuencias no son lo que queremos, debemos dar otra mirada a nuestros actuares, a nuestros pensamientos, a nuestros sentimientos, a nuestras palabras, a nuestras amistades, a nuestro entorno, busquemos otras opciones y es muy probable que así hallemos lo que buscamos o por lo menos el inicio del camino adecuado.
Diciembre 2012

lunes, 24 de diciembre de 2012


Cuando el viento chilla…

                                         Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Después de casi 5 años regresé… volver al lugar de donde soy es agradable, es revivir recuerdos gratos, llenarme de lo que disfruté y gocé durante mi infancia, ver los lugares dónde jugé, estudié. Comer delicioso pero realmente muy rico, todas las cosas típicas de por allá y que sólo  ahí se dan.

Regresar bajo esa perspectiva es reconfortante, pero las dos últimas veces que he ido ha sido por situaciones tristes, y cuando eso pasa aunque se disfrute la visita el sabor no es el mismo…

Arriaga Chiapas es el sitio que colinda con el Istmo de Oaxaca, es la primer ciudad de la costa chiapaneca, un lugar reciente pero con mucha gente valiosa, que me atrevo a decir es lo mejor que tiene.

A los de Arriaga nos dicen “come tierra”  para las personas que no lo conocen se preguntarán el por qué y la respuesta es por un gran viento que casi siempre hay, un viento que literalmente chilla, el viento llora en Arriaga, levanta todo, desde el polvo hasta cosas muy pesadas, “tumba” techos, frutas, voltea carros y quien no sabe andar en Arriaga fácilmente lo puede tirar el viento…el viento chilla en Arriaga.

Ese viento de mi Arriaga Chiapas del cual muchas, infinidad de veces me he quejado me he dado cuenta que es muy fiel, es solidario, porque cuando el alma duele, cuando el corazón se siente “apachurrado” el viento, ese viento de Arriaga chilla, chilla con contigo…llora tu pena, te acompaña en tu dolor, es empático con cada uno y todos sus habitantes.

A veces el viento solo sopla y levanta la tierra de Arriaga pero Cuando el viento chilla es porque está siendo solidario con alguno de sus habitantes, siente el dolor de quienes son de  Arriaga y su chillar es para decirte que ahí está, está contigo, en tu congoja, en tu pena, en tu llorar.

Asomarte a un patio de cualquier casa de Arriaga después de que el viento se presentó, es ver tapizado el suelo con las frutas de sus árboles: mangos, guayaba, almendras, nanches, limones y  es una lástima porque la gran mayoría de la veces están verdes, les falta madurar…el viento hace travesuras en Arriaga, hace de las suyas y suena, abre puertas, tira antenas, a sota ventanas, pero cuando oigas que el viento chilla en Arriaga  es porque acompaña a alguien que tiene una pena, un dolor…

Diciembre 2012.

domingo, 23 de diciembre de 2012


Mi chunca.
                                                                               Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Chunca es una palabra de origen zapoteco y significa: la más pequeña, la más dulce, la más hermosa, también se aplica al género masculino chunco.

Para muchas personas es una palabra desconocida. En el sur de México principalmente en los estados de Tabasco, Oaxaca y Chiapas es una palabra muy utilizada y es la forma de nombrar al miembro más pequeño de la familia.

Malvina es la Chunca de la Familia Ojeda Ojendis  al ser la más pequeña de ocho hermanos.

Chunca, mi Chunca  Mavis  siempre ha sido una mujer de carácter, entereza, fortaleza, de empuje pero sobre todo sinónimo de trabajo, no habrá persona que diga lo contrario, Malvina Ojeda Ojendis quien por fortuna es mi mamá tiene muchas cualidades y por supuesto también defectos, como todo ser humano.

Mi mamá, mi mami, mi Chunca…es la persona que me dio la vida, que me formó, me educó, veló por mí en todos los momentos, tanto buenos como malos, me ayudó a salir de mis tropiezos, entregó su vida para contribuir a mi formación y su trabajo aún es más valioso porque la hizo de padre y madre y si la tarea de educar, cuidar y formar hijos es dura cuando se hace doble papel y se juegan los dos roles es mucho más.

A mi mamá solo le puedo dar las GRACIAS  todos los días de mi vida, a cada momento, a cada instante porque además su papel de madre y padre lo hizo de una forma excelente…pocas personas saben quién es realmente mi mamá y todos los obstáculos que paso para sacar a sus hijos adelante.

El amor hacia mi mamá, a mi Chunca es incuantificable pero mi agradecimiento es mucho más grande, cada día aprecio y valoro mucho más lo que hizo por mí, su entrega y dedicación, su esmero y cuidados, su trabajo y amor, a pesar de ser una mujer poco expresiva para conmigo, incluso osca, yo sé que mi mamá me quiere y mucho, que su amor es muy grande y de lo más valioso que tengo.

Al pasar de los días, los años toma más sentido todo lo que hizo por mí,  por sus hijos, su trabajo es inconmensurablemente magnífico y ejemplar, su legado es magnánimo…no hay palabras para describir a mi Chunca  por su asertividad, su intuición, su valentía, su capacidad de ver más allá de lo que regularmente vemos y todo para proteger a sus hijos, por el amor de sus hijos; sin ser una mujer perfecta el rol de madre lo ha hecho muy bien.

No hubo nada que la detuviera para trabajar en la vida con una entrega singular, su motor siempre fue el amor a sus hijos.

Por ello no me queda más que AGRADECER, AGRADECER  eternamente al  tener a mi Chunca  como  mi mamá, formarme en su vientre y nacer de su cuerpo es un gran privilegio…Dios me dio la fortuna de ser hija de MALVINA OJEDA OJENDIS…mi Chunca y todo, absolutamente todo lo que  mi mami hizo por mí es digno de admriación, orgullo y distinción, quizá ahora su edad y situación de salud no le permiten hacer nada por mí, pero ya no es necesario porque lo que hizo como madre fue más que suficiente  y con una sola de sus miradas, aunque no me lo diga, me doy cuenta que en ella hay amor principalmente, amor hacia mí.

Gran parte o todo lo que soy es por mi mamá, quien dedico cada uno de sus días, con todas sus horas para cuidarme, velar por mí, darme educación, principios, un gran ejemplo, desde el día que nací…se dedico a vigilarme; desde que tengo uso de razón mi madre ha trabajado con un gran ímpetu para dar lo mejor a sus hijos, sin reservas, brincando todos los barreras que se presentaron a su paso, nos educó, crió y formó con el producto de su trabajo honesto, recto, ejemplar.

Por ello mi mayor orgullo en la vida es ser hija de mi Chunca… MALVINA OJEDA OJENDIS.

Te amo mamá, te amo más de lo que tú puedas imaginar…

Diciembre 2012.

miércoles, 19 de diciembre de 2012


Buscar otros horizontes.

                            Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Porque sólo enfrentando el bien al mal podemos apreciar plenamente a ambos. En una jaula llena de leopardos ¿quién podría distinguir una mancha? Y en un cielo lleno de santos ¿quién se fijaría en una acción virtuosa. Del Marqués de Sade.

El vivir todos los días una rutina, convivir con las mismas personas y estar en un mismo contexto, muchas veces nos hace perder de vista lo que está sucediendo en nuestras vidas.

La compañía de personas que tienen un determinado perfil, gustos e intereses distintos o que no sean del todo similares a los nuestros, esa unidad tarde o temprano no sólo nos hace que no veamos la diferencia entre el proyecto de vida que tenemos, sino que también no veamos lo que está pasando en nuestra propia vida, al dar otro giro a nuestro proyecto inicial, solapamos, permitimos ideas, actitudes que no compartimos y al hacerlo estamos siendo cómplices de lo que antes rechazábamos al dejar que las actitudes de otros sean ahora parte de nuestras actitudes.

La tradición oral nos dice: dime con quién andas y te diré quién eres  la diversidad entre otras personas y estar seguros de lo que somos, nos hace pensar que nunca vamos a cambiar, pero a veces sin darnos cuenta ya estamos inmersos en eventos y situaciones distantes a nuestros objetivos.

El mal jala más que el bien y eso es muy humano, es parte de nuestra humanidad, es una debilidad; a veces ante ciertas situaciones decimos, pensamos y actuamos de una forma diferente a lo que en algún momento éramos.

Estos eventos se presentan más en los jóvenes sobre todo para ser “aceptados” en un grupo determinado de “amigos” pueden cambiar su forma de expresarse, modificar conductas desde muy leves hasta completamente dañinas; esa necesidad de aceptación en muchos casos no cambia ni con la edad, es decir personas adultas transforman su forma de ser y toman actitudes opuestas a lo que realmente piensan por la necesidad de aceptación.

Sorprende cuando una persona era de una forma, tenía un estilo de vida definido y al cabo de un tiempo vemos que cambió y esa transformación fue para mal.

El estar sumergido en relaciones del tipo que sean, amistad, amorosas, laborales, nos hace no darnos cuenta que nuestros intereses, forma de ser y estilo de vida ha cambiado de forma negativa.

La primer alerta ante ello puede ser el que con frecuencia nuestro sentir sea de insatisfacción, de incomodidad, de tristeza, ante ello lo mejor es buscar otros horizontes  salirse un poco de la situación y modificar conductas, cambiar amistades, erradicar la convivencia con la o las personas, o situaciones que nos han llevado a eso.

Es fácil decirlo pero hacerlo, llevarlo a cabo cuesta trabajo, pero si ante lo que se está viviendo y sintiendo es la única salida, entonces busquemos otros horizontes  aunque cueste trabajo es necesario llevar a cabo esos cambios para regresar a lo que éramos, volver a nuestra esencia y comprometernos con nuestros ideales independientemente de ser aceptados o rechazados por un grupo determinado de personas que no comulguen con esas ideas, retomar el sendero  vale la pena…busquemos otros horizontes.

Diciembre 2012.

sábado, 15 de diciembre de 2012


La mucha amistad es causa de menosprecio…

                                                         Por Fabiola Guerrero Ojeda.

El tiempo, las experiencias, la vida en general me han enseñado que la convivencia humana es muy importante incluso imprescindible para el sano desarrollo de una persona y así lograr un equilibrio emocional, psíquico y espiritual como seres humanos.

Como ciudadanos tenemos varios tipos de relaciones entre ellos, el de la amistad, el cual quizá sea el más bello, porque no hay ningún interés de por medio, más que el de la convivencia como tal, compartir momentos de todo tipo, y una verdadera amistad puede ser infinita, eterna, para siempre…hace algún tiempo una buena y gran amiga Pippa Cañedo Priesca me decía…la verdaderas amistades hacen un pacto desde el cielo, desde allá se comprometen a estar juntas, para apoyarse, ayudarse mutuamente…y con el transcurso de los días estas palabras cada vez toman más sentido, es muy cierto, la verdaderas amistades son inmortales, infinitas, eternas y el compromiso se hace incluso antes de nacer, escogemos a nuestros amigas y amigos, seleccionamos con quién queremos compartir esos momentos bonitos y ásperos de la vida, con quien reírnos a carcajadas, confiarnos nuestros problemas, nuestras ilusiones, anhelos, deseos e incluso nuestros miedos más profundos.

Pero también con el paso del tiempo me he dado cuenta que la amistad es muy frágil, es muy delicada, hay que cultivarla, hay que cuidarla para conservarla y uno de los elementos para preservarla…es también una sana distancia, porque la mucha amistad es causa de menosprecio…sabiduría popular, que cierto es lo que nos dicen los dichos populares, es muy importante, como en todas las demás relaciones respetar el espacio del otro, no estar todo el tiempo juntos, no hacer de la amistad una relación sofocante, que de tanta convivencia sólo queden ganas de no seguir conviviendo.

La amistad es un gran tesoro con el que contamos y no es tan fácil tener buenos, amigos, amigos de verdad; existen muchos tipos de amistades, desde las pasajeras, efímeras, circunstanciales, las de temporadas, las de conveniencia, las “obligatorias”, las históricas, en fin…pero las verdaderas amistades son escasas; esos amigos con los cuales sabemos que contamos a pesar de la distancia, de un enojo, un mal entendido, de no hablar por mucho tiempo, de tener diferentes gustos, ideologías, creencias y preferencias, esas amistades no se dan en maceta.

Para conservar a tus amig@s toma en cuenta que la mucha amistad es causa de menosprecio.

Diciembre 2012.

jueves, 13 de diciembre de 2012


Del jugo de los limones.

                                                                   Por Fabiola Guerrero Ojeda.

A pocas personas en la vida les he visto tanta amargura junta en su rostro, mirada, andar y vida en general y una de esas personas eres tú, llevo poco tiempo de conocerte pero no es necesaria más convivencia y ni más  tiempo para ver que la amargura reina en ti  y ojalá sólo fuera solo eso, amargura, hay tanta soberbia, egoísmo y hostilidad en tu vida que eres digno de compasión.

Hace poco me lo dijeron…toma en cuenta todo lo que ha sufrido, considera que su vida está vacía, que no tiene amor, pero eso realmente no justifica la forma en que vas por la vida haciendo menos a todos.

Nada absolutamente nada de lo que has vivido debes permitir que gane a tal grado de dar cabida a la amargura, así tal cual como se oye, como la amargura de un limón, es lo único que veo en ti y lo más triste es que no sólo yo, son muchas las personas que dicen lo mismo y hasta peores cosas de ti y de tu familia.

Eres relativamente una persona joven, con ciertos atributos ¿tú crees que las aflicciones que has vivido son tan grandes como para dejar que en tu vida sólo permanezca la amargura? Ojalá te des cuenta de las señales que la vida te va dando, te va presentando, que tu amargura te va hacer estar aún más solo de lo que ya estás, que tu vida será gobernada sólo por el rencor, desamor y la desdicha.

Ojalá pensarás un poquito, que todos los “disgustos” que se te han presentado son por tu forma de ser, que lo único que das es una cara de descontento, con la vida, con tu vida, con todo lo que te rodea, que esa mala vibra la salpicas a metros de distancia, que la superioridad con la ves a todas las personas te hacen ser aún más infeliz, que lo único que ganas con todo eso es seguir viviendo lleno de dolor; con esa superioridad con la que ves a las personas demuestras que dentro de ti hay una persona demasiado chica, pequeña, carente de todo, pero principalmente de amor.

Qué nadie absolutamente nadie tiene la culpa de tus desventuras, de tu soledad de tus desdichas, que tú eres el único responsable de lo que estás viviendo, que por muchos fracasos y dolores que hayas tenido en la vida, no justifican tanta amargura… en cada una de tus palabras, de tus miradas y de tus actos sólo das a conocer que tu corazón esta agrio, áspero y que con ello sólo logras que la gente se aleje de ti.

No te has puesto a pensar que con toda esa amargura puedes hacer una rica limonada, que el jugo de tantos limones que se han exprimido en tu vida pueden dar como resultado un zumo delicioso, nutritivo, benéfico sólo con endulzarlo un poco paraqué a tu corazón llegué la paz y armonía.

Piensa y escarba en tu interior porque quizá  del jugo de los limones  puedes llegar hacer la limonada más deliciosa y exquisita de tu vida y ya deja de lamentarte y buscar culpables, el único responsable de lo que estás viviendo eres tú mismo, sólo tienes que ver con diferentes ojos la vida y verás que rica limonada te tomarás.

Diciembre 2012.