Mi chunca.
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
Chunca es una palabra de origen
zapoteco y significa: la más pequeña, la
más dulce, la más hermosa, también se aplica al género masculino chunco.
Para muchas personas es una palabra
desconocida. En el sur de México principalmente en los estados de Tabasco,
Oaxaca y Chiapas es una palabra muy utilizada y es la forma de nombrar al
miembro más pequeño de la familia.
Malvina es la Chunca de la Familia
Ojeda Ojendis al ser la más pequeña de
ocho hermanos.
Chunca,
mi Chunca
Mavis siempre ha sido una mujer de carácter,
entereza, fortaleza, de empuje pero sobre todo sinónimo de trabajo, no habrá
persona que diga lo contrario, Malvina
Ojeda Ojendis quien por fortuna es mi mamá tiene muchas cualidades y por
supuesto también defectos, como todo ser humano.
Mi mamá, mi mami, mi Chunca…es la
persona que me dio la vida, que me formó, me educó, veló por mí en todos los
momentos, tanto buenos como malos, me ayudó a salir de mis tropiezos, entregó
su vida para contribuir a mi formación y su trabajo aún es más valioso porque
la hizo de padre y madre y si la tarea de educar, cuidar y formar hijos es dura
cuando se hace doble papel y se juegan los dos roles es mucho más.
A mi mamá solo le puedo dar las GRACIAS todos los días de mi vida, a cada momento, a
cada instante porque además su papel de madre y padre lo hizo de una forma
excelente…pocas personas saben quién es realmente mi mamá y todos los obstáculos
que paso para sacar a sus hijos adelante.
El amor hacia mi mamá, a mi Chunca
es incuantificable pero mi agradecimiento es mucho más grande, cada día aprecio
y valoro mucho más lo que hizo por mí, su entrega y dedicación, su esmero y
cuidados, su trabajo y amor, a pesar de ser una mujer poco expresiva para
conmigo, incluso osca, yo sé que mi mamá me quiere y mucho, que su amor es muy
grande y de lo más valioso que tengo.
Al pasar de los días, los años toma más
sentido todo lo que hizo por mí, por sus
hijos, su trabajo es inconmensurablemente magnífico y ejemplar, su legado es
magnánimo…no hay palabras para describir a mi Chunca por su asertividad, su intuición, su valentía,
su capacidad de ver más allá de lo que regularmente vemos y todo para proteger
a sus hijos, por el amor de sus hijos; sin ser una mujer perfecta el rol de
madre lo ha hecho muy bien.
No hubo nada que la detuviera para
trabajar en la vida con una entrega singular, su motor siempre fue el amor a
sus hijos.
Por ello no me queda más que AGRADECER,
AGRADECER eternamente al tener a mi Chunca como mi
mamá, formarme en su vientre y nacer de su cuerpo es un gran privilegio…Dios me dio
la fortuna de ser hija de MALVINA OJEDA OJENDIS…mi Chunca y
todo, absolutamente todo lo que mi mami
hizo por mí es digno de admriación, orgullo y distinción, quizá ahora su edad y situación de salud no le permiten hacer nada
por mí, pero ya no es necesario porque lo que hizo como madre fue más que suficiente y con una sola de sus miradas, aunque no me lo diga, me doy cuenta que en
ella hay amor principalmente, amor hacia mí.
Gran parte o todo lo que soy es por mi
mamá, quien dedico cada uno de sus días, con todas sus horas para cuidarme,
velar por mí, darme educación, principios, un gran ejemplo, desde el día que
nací…se dedico a vigilarme; desde que tengo uso de razón mi madre ha trabajado con
un gran ímpetu para dar lo mejor a sus hijos, sin reservas, brincando todos los
barreras que se presentaron a su paso, nos educó, crió y formó con el
producto de su trabajo honesto, recto, ejemplar.
Por ello mi mayor orgullo en la vida es
ser hija de mi Chunca… MALVINA OJEDA OJENDIS.
Te amo mamá, te amo más de lo que tú
puedas imaginar…
Diciembre 2012.