jueves, 13 de diciembre de 2012


Del jugo de los limones.

                                                                   Por Fabiola Guerrero Ojeda.

A pocas personas en la vida les he visto tanta amargura junta en su rostro, mirada, andar y vida en general y una de esas personas eres tú, llevo poco tiempo de conocerte pero no es necesaria más convivencia y ni más  tiempo para ver que la amargura reina en ti  y ojalá sólo fuera solo eso, amargura, hay tanta soberbia, egoísmo y hostilidad en tu vida que eres digno de compasión.

Hace poco me lo dijeron…toma en cuenta todo lo que ha sufrido, considera que su vida está vacía, que no tiene amor, pero eso realmente no justifica la forma en que vas por la vida haciendo menos a todos.

Nada absolutamente nada de lo que has vivido debes permitir que gane a tal grado de dar cabida a la amargura, así tal cual como se oye, como la amargura de un limón, es lo único que veo en ti y lo más triste es que no sólo yo, son muchas las personas que dicen lo mismo y hasta peores cosas de ti y de tu familia.

Eres relativamente una persona joven, con ciertos atributos ¿tú crees que las aflicciones que has vivido son tan grandes como para dejar que en tu vida sólo permanezca la amargura? Ojalá te des cuenta de las señales que la vida te va dando, te va presentando, que tu amargura te va hacer estar aún más solo de lo que ya estás, que tu vida será gobernada sólo por el rencor, desamor y la desdicha.

Ojalá pensarás un poquito, que todos los “disgustos” que se te han presentado son por tu forma de ser, que lo único que das es una cara de descontento, con la vida, con tu vida, con todo lo que te rodea, que esa mala vibra la salpicas a metros de distancia, que la superioridad con la ves a todas las personas te hacen ser aún más infeliz, que lo único que ganas con todo eso es seguir viviendo lleno de dolor; con esa superioridad con la que ves a las personas demuestras que dentro de ti hay una persona demasiado chica, pequeña, carente de todo, pero principalmente de amor.

Qué nadie absolutamente nadie tiene la culpa de tus desventuras, de tu soledad de tus desdichas, que tú eres el único responsable de lo que estás viviendo, que por muchos fracasos y dolores que hayas tenido en la vida, no justifican tanta amargura… en cada una de tus palabras, de tus miradas y de tus actos sólo das a conocer que tu corazón esta agrio, áspero y que con ello sólo logras que la gente se aleje de ti.

No te has puesto a pensar que con toda esa amargura puedes hacer una rica limonada, que el jugo de tantos limones que se han exprimido en tu vida pueden dar como resultado un zumo delicioso, nutritivo, benéfico sólo con endulzarlo un poco paraqué a tu corazón llegué la paz y armonía.

Piensa y escarba en tu interior porque quizá  del jugo de los limones  puedes llegar hacer la limonada más deliciosa y exquisita de tu vida y ya deja de lamentarte y buscar culpables, el único responsable de lo que estás viviendo eres tú mismo, sólo tienes que ver con diferentes ojos la vida y verás que rica limonada te tomarás.

Diciembre 2012.

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