El camino de la espiritualidad…
La esencia de
la vida espiritual está formada por nuestras actitudes y sentimientos frente a
los demás. Dalái Lama.
Muchas veces confundimos la espiritualidad con la acción de hacer
oración, rezar incluso estar metido en la iglesia, templo o lugar dónde
practicamos nuestra religión.
Si bien es cierto que tienen relación, con el estar en El camino de la espiritualidad no precisamente es sólo rezar, hacer oración,
tiene que ver también con nuestro actuar en la vida cotidiana.
Por lo tanto hablar de espiritualidad,
al menos en este escrito, va en el camino de lo espiritual es decir lo relativo a al interior de cada persona,
como sus sentimientos, pensamientos, acciones, forma de vida, personas que dan
prioridad al interior y dejan en segundo término lo exterior, la apariencia, lo
material, tomando en cuenta el
significado literal de diccionario sería persona
sensible.
El ser una persona sensible es aquella
que no ignora el sufrimiento ajeno, que se compadece ante el dolor del prójimo
y se solidariza; y aunque demos por hecho que la mayoría de los seres humanos
actuarían así, no lo es, no siempre hay empatía, compasión, apoyo y solidaridad
ante el sufrimiento del otro.
Pero muchas veces el problema no sólo
queda en la indiferencia ante lo que pase a nuestro alrededor, la situación se
hace más compleja, cuando lejos de solidarizarnos con la problemática ajena,
vivimos una vida llena de sentimientos negativos, de conductas violentas,
tratamos a nuestros seres queridos con hostilidad , indiferencia, rencor, nos
hacemos de “la vista gorda” cuando alguien está pasando por un mal momento o
incluso nos alegramos de esa desavenencia que puede tener el vecino, el compañero,
el conocido, el amigo, un familiar.
En algunas ocasiones nos preguntamos
cómo puedo acercarme a Dios, cómo puedo
entrar en el camino de la espiritualidad, o bien Dios me ha abandonado, yo no
siento ese amor que tanto dicen del Dios que tanto mencionan.
Si indagamos un poco en nuestro
interior podemos encontrar ahí las respuestas o si bien analizamos nuestros
sentimientos, nuestras conductas, nuestras palabras, pensamientos y actuares en
cada momento y en todos los momentos, en lo más simple de la vida, podemos ver
que si no encontramos a Dios, si no tenemos paz en nuestro interior, si no nos
sentimos bien por dentro, es producto de lo que vivimos diariamente hacia
afuera.
Ser espirituales es tener un trato
cordial con las personas que nos rodean, ejercer la bondad en toda su dimensión
con nuestros seres queridos, con nuestros amigos, con nuestra familia; no se
trata de andar haciendo caridad por todos lados, ni imponerse una máscara de benevolencia todo el tiempo, eso no es
real, simplemente ejercer el amor, la preocupación y mostrar interés con las
personas de nuestro entorno.
Pero esas actitudes y conductas son
ejercidas por el amor, por los sentimientos que tenemos cada uno en nuestros
corazones, si siempre estamos refunfuñando por lo malo que nos paso, si estamos
llenos de sentimientos de rencor, soberbia, enojo, es prácticamente imposible,
tener actitudes de buen trato o de un trato cordial hacia los demás.
2 de diciembre 2012.
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