sábado, 15 de diciembre de 2012


La mucha amistad es causa de menosprecio…

                                                         Por Fabiola Guerrero Ojeda.

El tiempo, las experiencias, la vida en general me han enseñado que la convivencia humana es muy importante incluso imprescindible para el sano desarrollo de una persona y así lograr un equilibrio emocional, psíquico y espiritual como seres humanos.

Como ciudadanos tenemos varios tipos de relaciones entre ellos, el de la amistad, el cual quizá sea el más bello, porque no hay ningún interés de por medio, más que el de la convivencia como tal, compartir momentos de todo tipo, y una verdadera amistad puede ser infinita, eterna, para siempre…hace algún tiempo una buena y gran amiga Pippa Cañedo Priesca me decía…la verdaderas amistades hacen un pacto desde el cielo, desde allá se comprometen a estar juntas, para apoyarse, ayudarse mutuamente…y con el transcurso de los días estas palabras cada vez toman más sentido, es muy cierto, la verdaderas amistades son inmortales, infinitas, eternas y el compromiso se hace incluso antes de nacer, escogemos a nuestros amigas y amigos, seleccionamos con quién queremos compartir esos momentos bonitos y ásperos de la vida, con quien reírnos a carcajadas, confiarnos nuestros problemas, nuestras ilusiones, anhelos, deseos e incluso nuestros miedos más profundos.

Pero también con el paso del tiempo me he dado cuenta que la amistad es muy frágil, es muy delicada, hay que cultivarla, hay que cuidarla para conservarla y uno de los elementos para preservarla…es también una sana distancia, porque la mucha amistad es causa de menosprecio…sabiduría popular, que cierto es lo que nos dicen los dichos populares, es muy importante, como en todas las demás relaciones respetar el espacio del otro, no estar todo el tiempo juntos, no hacer de la amistad una relación sofocante, que de tanta convivencia sólo queden ganas de no seguir conviviendo.

La amistad es un gran tesoro con el que contamos y no es tan fácil tener buenos, amigos, amigos de verdad; existen muchos tipos de amistades, desde las pasajeras, efímeras, circunstanciales, las de temporadas, las de conveniencia, las “obligatorias”, las históricas, en fin…pero las verdaderas amistades son escasas; esos amigos con los cuales sabemos que contamos a pesar de la distancia, de un enojo, un mal entendido, de no hablar por mucho tiempo, de tener diferentes gustos, ideologías, creencias y preferencias, esas amistades no se dan en maceta.

Para conservar a tus amig@s toma en cuenta que la mucha amistad es causa de menosprecio.

Diciembre 2012.

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