Tú
te lo perdiste!
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
“Lo
que eres hoy es el resultado de tus decisiones y elecciones en el pasado. Lo
que seas mañana será consecuencia de tus actos de hoy. Swami Vivekananda.
Después de analizar por un buen tiempo
el caso, después de extrañarte, de sentirme triste, he llegado a una
conclusión...el resultado es que tú te lo
perdiste…
¿Qué perdiste? mi cariño, mi apoyo, mi
amistad, porque tú mejor que nadie sabe que tu amistad era importante para mí,
que siempre te apoyé, que ahí estuve en tus momentos de flaqueza, de infortunio,
que sin ninguna condición te di mi cariño, mi amistad, te regalé muchos
momentos de mi vida, sonrisas carcajadas momentos simples, momentos
importantes, siempre estuve ahí.
Podrás decir muchas cosas y quizá mucha
gente te lo crea pero pocos saben lo que realmente traes adentro, dolor,
sufrimiento, rencor, tristeza, tratas de “tapar” todo ello yendo de acá para
allá, poniéndote caretas que no te quedan, que a simple vista engañan pero ya
conociéndote se sabe muy bien lo que traes adentro, podrás engañar a muchos,
podrás ser el alma de las fiestas, pero en el fondo tú y nadie mejor que tú
sabes que te corroe el dolor porque te sientes insignificante y te alimentas de
rencor y amargura.
Últimamente has estado en la cumbre de
la fama, del poder, del dinero, pero sabes que eso es pasajero, que tú dolor
ahí sigue y por ello te refugias en el alcohol, en la fiesta, en la moda, en el
ir y venir y todo es finalmente para ser aceptado porque sabes que tienes muchos
huecos, carencias, algunos se han llenado, pero porque quien te acompaña te ha
sacado en gran parte de ello, pero como ese amor no nace de tu interior hacia ti,
sigues igual, buscando consuelo en lo efímero, en los banal en las apariencias y
sabes de sobra que te has pasado a traer a gente inocente, que tu pudrición a
salpicado a muchos.
¿Qué cuánto perdiste? nadie mejor tú lo
sabe, porque no tienes a nadie, porque la soledad te acompaña, porque tus
amistades son pasajeras, son sólo para la fiesta, porque es lo único que has
querido hacer, porque la “fiesta” es tu refugio, tu escape.
Me dolió y más al principio que ahora,
pero al reflexionarlo fue mejor así, nuestra ruptura fue por una tontería, por
una insignificancia, pero más bien fue el motivo aparente, para mantenerte a
una sana distancia porque tú compañía no me dejaba nada bueno, sólo momentos de
una alegría aparente.
Ahora, al pasar los días, los meses, el
tiempo agradezco lo sucedido, porque me reencontré, tomé nuevamente el
camino que me gusta, que me alimenta, tú presencia era un distractor para andar
en los caminos equivocados, y es fácil caer porque de que se la pasa uno bien,
se la pasa uno muy bien, pero todo eso es superficial, al final de cada fiesta,
de cada convivencia, queda en el fondo un hueco de que eso no es lo que llena,
que ahí no estaba lo que buscaba.
Sólo que me queda decirte GRACIAS
porque aprendí que ese estilo de vida, no es la vida, que tu “fiesta” no es mi
fiesta, que tus intereses no son mis intereses, aprendí a ser más selectiva,
más sutil y confirmé lo que realmente me gusta.
Que ponerte disfraces para andar por la
vida sirven sólo de momento, pero dejan más dolor, que esconderse en lo
material deja más infelicidad, que la soberbia, el orgullo y egocentrismo
enferman la mente, el cuerpo y el alma.
Aprendí que no sirve de nada “tener” lo
que sea para perder los sueños, ideales, la esencia. Aprendí a decir NO cuándo
algo no me agrada, cuando algo no me conviene, elegí estar lejos de ti, aprendí
a poner distancia cuando no me siento bien con “algo” o con alguien.
Aprendí que si alguien perdió acá
fuiste tú, perdiste mi cariño, mi apoyo, mis locuras, mis desatinos, mi
solidaridad, mi explosividad, mi empeño…perdiste
mi amistad…me perdiste… es por
ello que al final del día…tú te la
perdiste…
7 de diciembre 2012.
Excelente!!! Felicidades.
ResponderEliminarJuan Luis Palomino...MIL GRACIAS por leerme y celebro que te gustó!!!
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