martes, 21 de mayo de 2013


Atrás de cada historia.


Por Fabiola Guerrero Ojeda.

En cada hecho, evento, situación humana hay diferentes opiniones, cada personaje da su versión, lo que siente, lo que ve, lo que vive, y bajo la perspectiva de cada uno de esos personajes está bien lo que dice, lo que manifiesta.
Si todos viviéramos bajó esa regla, de tener la razón ante nuestra perspectiva, vivencias y sentir, el mundo,  la vida sería un caos, aún mayor del que ya es. Bajo ese esquema todo es relativo, todos tenemos, la razón de lo que decimos, hacemos y opinamos, o una parte de razón y una parte de sin razón. Esto sucede porque, decimos nuestra parte de la historia, que nos conviene, la que queremos que la gente sepa, para darnos la razón.
Si analizamos un caso hipotético de un divorcio, generalmente los protagonistas de la historia tienen la razón. Al contar cada uno su versión, sus motivos del por qué se divorciaron o separaron, son tan diferentes, a tal grado que de una misma historia, por la versiones que cada personaje da, parece que se hablará de historias diferentes. Y esa actitud de querer tener la razón es uno de los elementos más perjudiciales  no solo para no encontrar soluciones ante una problemática, también es la causante principal, para generar incluso mucho más problemas del que origino el  primer problema.
Podemos, analizar o estudiar los eventos ocurridos bajo, diferentes ángulos, psicológicos, educativos, éticos, sociológicos, y esos estudios minuciosos nos pueden orientar a conocer la versión que más se acerque a la verdad, sobre todo para los que salen dañados ante un evento como un divorcio, los hijos.
Es por ello que intervienen la leyes, las cuales no sólo tienen un reglamento y puntos, a seguir, para dar un veredicto objetivo para el bien de los implicados, aunque en la gran mayoría de esas historias alguno de los protagonistas no esté de acuerdo. Llegar a buscar soluciones ante una problemática bajo las leyes que nos rigen, no sólo es lo, más conveniente también es, lo que se debe hacer, como el, caso de un divorcio. Pero cuando hay historias con problemáticas que las leyes no pueden intervenir como  acciones que se dan bajo el concepto de la confianza, cariño, amor y las leyes no pueden intervenir, por diversas causas por ejemplo un agravio hecho por confianza. Lo más adecuado es dejar que se busque una solución bajo las condiciones de los valores humanos, de la responsabilidad moral de un individuo y principalmente por el sentido común que toda persona posee, no hay juez, ley o teoría que tenga que intervenir para decir lo que está bien y está mal, lo que se debe hacer y no hacer, la mejor solución alterna ante la problemática que se está, viviendo. Por ello debemos actuar bajo nuestras reglas de la parte humana que cada quien tiene en su interior, la solidaridad, el que no hagas a otros lo que no gustaría que te hicieran a ti. Por qué la vida, sólo la, vida, no, las leyes que nosotros los hombres hemos creado, tarde o temprano se encargarán de hacer justicia divina, a lo cual nadie escapa y entonces las versiones que se den a cada historia por los, intereses personales de quién sea o por el motivo que prefieran, saldrán a la luz y se entenderán muchas situaciones que tiempo, atrás no tenían en apariencia razón de ser.
Mayo 2013.

viernes, 17 de mayo de 2013


Lo inexorable.

Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Una vez más sólo el tiempo es el único que puede acomodar todo, por el momento no es necesario más explicaciones, más verdades, es mejor no dar más información; por el momento lo mejor es distancia y tiempo, el tiempo dirá quién tiene la razón.

De nada sirve desgastarse, afligirse porque la respuesta aunque está, no se puede ver, porque no se quiere ver, si te sientes lastimado, herido, agraviado, el problema no es quién te lo dijo, incluso ni lo que te dijo, aunque sea una triste verdad y por lo tanto realidad, el principal problema radica en tu interior, en tus adentros, en tus miedos, tus apegos, tus carencias y ante eso, si tú no quieres buscar un remedio, nadie absolutamente nadie te va a poder ayudar.

El tiempo se encargará de lo inexorable llegará un punto que aunque no quieras verlo, aunque quieras evitarlo, ya nada podrá detener lo inexorble, por lo tanto con lo que sabes, lo expresado, es suficiente y como le he dicho tantas veces, dejemos todo al tiempo, en la vida las cosas caen por su propio peso, pero para ello se necesita tiempo, cuánto tiempo, no sabemos, dejemos que las aguas fluyan, y todo llegará cuando sea justo, cuando sea necesario, cuando ya no pueda ocultarse más.

Ante ciertas situaciones, si no queremos ver la realidad es muy válido porque cada quien tiene todo el derecho a elegir la forma de enfrentar las cosas, nosotros y nadie más seleccionamos el camino para cada situación en la vida, lo único es que debemos tener presente que el tiempo no perdona, pasará la factura de lo que hemos hecho. El detalle es que para ciertas situaciones, ya no hay marcha atrás, por lo tanto no será válido quejarse y mucho menos lamentarse de lo que no se hizo en su momento.

Finalmente ante la problemática que se vive tenemos dos caminos:

1) Tomar en cuenta los mensajes que se nos presentan todos los días para indagar en nuestro interior, con la posibilidad de encontrar soluciones a los problemas.

2) Dejar que lo inexorable nos diga que ya llegó el momento de enfrentar la problemática, aunque algunos eventos ya no tengan vuelta atrás. 
 2013.

jueves, 16 de mayo de 2013


Pesadumbre.

Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Nunca es triste la verdad lo que no tiene es remedio. J. Manuel Serrat.

Te veo con una gran pesadumbre en los hombros, espalda y mirada, más de la que ya tenías y si te dolió es porque en primer lugar  me ves muy dócil, mansa, desvalida, y porque he aguantado mucho, quizá demasiado, mucho más de lo que debería. He permanecido callada  ante muchas situaciones, ante muchos desaires, groserías, insultos, menosprecios pero todo tiene un fin, no hay mal que dure cien años…he amenazado, advertí, se ha vislumbrado mi carácter, pero no pensaste que un día, en cualquier momento te iba a decir tus verdades.

Sin escarbar mucho eso es lo que más te duele, oír la verdad. Tod@s te alaban, te rinden y aguantan tu mal genio, porque dependen de ti y pensaste que nadie te iba a llegar con la verdad de frente.

La nobleza y buen corazón no son suficientes para mantener las relaciones, también en necesario y mucho más importante poner límites, dar el valor que cada persona merece en la vida. Tu buen actuar lejos de verse bien y que te lo agradezcan, cada vez abusan más de eso, pero  es tu vida, son tus decisiones, finalmente sólo tú eres el responsable de ello, más no se vale traer a pasar a gente que no tiene nada que ver con todo ello.

Ojalá que análisis y reflexiones, que poca muy poca gente te va decir la verdad, tal cual como es, tus errores y lo que has dejado por asumir responsabilidades que no re corresponden, por hacerla de redentor.

Tú puedes y tienes todo el derecho de seguir en esa ruta de vida que has elegido pero búscate otra comparsa, para hace tus fechorías, busca otro “psicólogo”, porque eres una manzana que sin estar podrida haces el mal.

El malestar que sientes ya pasará, lo sorpresa de que alguien se atreva a decir tus verdades también, la pesadumbre estará mientras tú lo permitas pero ojalá que la experiencia te deja la suficiente lección para aprender. Ya no busques lo que no hay, no te hagas víctima de nada, no te ofendieron mis palabra, te dolió oír la verdad.

Y si de algo sirve…en efecto no eres mala persona pero tu compañía, no es buena…hay algo que hace que transformes a las personas, no sé que sea, tú mejor que nadie lo puede saber…

 2013.

Él que nunca ha tenido  y llega a tener, loco se quiere volver.

Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Cuando era niña de boca de mis abuelos, mi mamá, tíos, tías y toda mi familia. La gente adulta, con mucha frecuencia decían

>> él que nunca ha tenido y llega a tener, loco que quiere volver <<

Mi abuelo materno, un hombre con profesión que para esos tiempos no era nada común, es más, era hasta cierto punto un privilegio (nació en 1847), uno de sus dichos era ese y también comentaba que para ridículos y desfiguros la gente que es nuevo rico. Con el pasar del tiempo, como en otras tantas cosas, qué razón tenía mi abuelo, mi papá Panchito.

Me he dado cuenta, lo he vivido muy de cerca, en algunos casos, que las personas lejos de ser más humanas, compasivas, humildes y sencillas, cuando la prosperidad económica o el éxito profesional se presenta en su vida, se dedican a ver con desdén a los demás, incluso hasta su propia familia, patético el caso.

Pero la cosa no sólo queda ahí, se ufanan de ese bienestar, se llenan de cosas materiales, se rodean de amistades efímeras, banales, superfluas y su arrogancia salta a la vista y como también dice el refrán popular lo que se ve no se juzga, aunque uno no quiera decir nada, ante la serie de ridículos que hacen, ante la soberbia con la que viven y lo peor ante la manipulación con la que quieren manejarse que es verdaderamente lamentable.

Y lo peor es que hay quienes les siguen en el cuento, porque se ven beneficiados de esa prosperidad económica o  poder que tienen. Todo lo que cuentan en la actualidad es pasajero, principalmente el poder y abuso del mismo.

Esos individuos en algún momento fueron parte de mi vida, de mi camino por una tontería la “amistad” se acabo, ahora solo digo que ese fue el motivo aparente para deshacerme de esas malas compañías, pero como ellos siguen conviviendo y son amigos de otros amigos en común, su perversidad y afán de manipulación llega al grado que les prohíben tener amistad y relación conmigo… eso finalmente no me sorprenden porque conozco la calidad de la melcocha, lo que me asombra de sobre manera, es que mis supuestos aún amigos se presten a esa fechorías, a esas actitudes a esas pendejadas…perdón por la palabra empleada, pero es la verdad, de qué otra forma se puede calificar que esas personas sigan las instrucciones de los que nunca han tenido y llegan a tener, locos se quieren volver, en fin…cada quien sus valores, cada quien su vida, cada quien sus sentimientos, cada quien sus intereses, cada quien sus hormonas.

No me preocupa la situación pero si me asombra y mucho sobre todo porque me lo dicen…no puedo escribirte tal o cual cosa en tu FB porque se van a enterar y se van a enojar conmigo, mejor que nuestra “amistad” sea de forma privada, no puedo ir a un evento tuyo porque si hay fotos y me ven contigo,  me van a reclamar que aún tengo “amistad” contigo…

Por prudencia ante esa serie de comentarios me he quedado callada, es mejor  omitir mi opinión, pero si me cuestiono, la calidad humana de mis supuestos “amigos” y por supuesto me doy cuenta que esas personas realmente no son mis “amigos”, aunque digan lo contrario y no hay mucho que indagar por supuesto que no lo son! Y a decir verdad ni quiero que lo sean porque con esas actitudes me están demostrando que somos diferentes, que son personas que sólo tienen o mantienen las amistades por un interés personal, por conveniencia y amigos así…muchas gracias…mejor sólo que mal acompañado.

Si mis supuestos “amigos” mantienen la amistad con los que fueron mis amigos por el poder que tienen los que nunca han tenido y llegan a tener locos se quieren volver, con esa actitud están demostrando sus valores, su verdadera calidad moral y humana; no es necesario andarse peleando con otros por terceros, eso lo entiendo muy bien, no es por ahí la cosa, pero tampoco es benéfico ser personas que se dejan manipular para evitar problemas, sobre todo porque manifiestan que esas amistades no valen la pena porque están inmersos en una vida de fantochería, banalidad  y superficialidad.

No me queda claro la conducta de los que se dicen ser aún mis “amigos” no entiendo a qué están jugando, pero con ese tipo de gente…como dice por ahí.. como el sol, entre más lejos mejor…

 2013.

Para ti mamá.

Hoy es 10 de mayo día en que se festeja a la mamá. Mucho se ha dicho sobre el don de la maternidad, creo que para todos los hijos su madre es única, la mejor, y yo no soy la excepción a esa conducta. Para mí también mi mamá es la mejor. Una mujer que hizo su papel de madre de forma magistral, que además, como muchas mujeres, ha realizado el papel de madre y padre y si la maternidad y paternidad son un hermoso regalo, también implican la mayor responsabilidad que tenemos para formar mujeres y hombres de bien, no es nada fácil, los que somos padres lo sabemos y como tantas veces se ha dicho, no hay una escuela para ser papás, todo se aprende sobre la marcha.

Sin caer en lo cursi, lo trillado, exagerado, tú mamita linda eres ejemplar, has dado todo, lo que se dice todo, por tus hijos, desde ser fuente de nuestras vida, hasta tu vida misma para sacar a tus hijos adelante. Tu trabajo te costó y creo el resultado fue óptimo. Te lo he dicho muchas veces y no me cansaré de decirlo, mi mayor orgullo en la vida es ser tu hija, provenir de ti, haberme formado en tu cuerpo, haber sido educada y criada por ti, qué gran dicha. Dios me premio no sólo con darme la vida, mi premio fue doble, por darme la madre que me dio. Dicen que nosotros los hijos escogemos a nuestros padres, pues si eso es cierto, hice la mejor elección.

Siempre he admirado tu fortaleza, tenacidad, inteligencia, entrega, dedicación e integridad,  pero el tiempo me ha enseñado, no sólo a admirarte cada vez más, me ha enseñado que tenerte como madre ha sido una fortuna. Y acá estoy mamá para decirte lo  mucho que te quiero, que te amo. Mi agradecimiento hacia ti es inconmensurable,  jamás podré retribuirte lo que  has hecho por mí. Por ello estoy acá, para no sólo agradecerte todo lo que me has dado, también para consentirte y disfrutar tu presencia. Sé que no la estás pasando bien, pero también sé que Dios está presente en toda esta situación. La vida es muy generosa, porque nos ha permitido seguir en ella para aliviar heridas, para subsanar daños, para perdonar y perdonarnos a nosotras mismas y así el día que él decida llamarnos, ir nos en paz.

No sólo nos diste la vida, dedicaste tu vida a nosotros, nos criaste, educaste y guiaste con esmero y dedicación, no dejaste tu labor a terceros a pesar de trabajar, siempre estuviste pendiente de nosotros.

Quisiera poder expresar todo el amor y agradecimiento que siento hacia ti y me doy cuenta que no hay palabras para describirlos. Por ello creo lo mejor que puedo hacer es venir y estar contigo, estar simplemente estar, porque tú como madre sabes lo mucho que te amo.

Tu hija Fabiola.

10 mayo 2013.

martes, 14 de mayo de 2013


17 años de Paulina.

“Soy sólo una observadora en el baile de mi hija. Llegó a través de mí, pero no soy parte de esos pasos. Estaré siempre que quiera tomarse un descanso pero esa danza especial con el futuro, es suya”. LIV ULMANN.

Recuerdo detalle a detalle lo que paso a 17 años, un día que jamás olvidaré, tu llegada me convirtió en madre y con ello se cumplió uno de mis sueños y anhelos más preciados en mi plan de vida. Tengo presente cada instante, emoción y sentir que viví ese día y sobre todo, el momento preciso de tu nacimiento.

La maternidad es el regalo más hermoso que podemos recibir las mujeres, pero también es una gran responsabilidad, espero estar haciendo lo mejor posible mi papel como madre. Me da nostalgia que ya no eres una niña, que cada día te conviertes más en un ser independiente. Y ahora mi papel se limita a apoyarte, aconsejarte, platicar contigo, estar, simplemente estar, cuando me necesites. Pero también me da un enorme gusto ver y gozar la hermosa mujer en la que te estás convirtiendo y no sólo me refiero a lo físico, porque la belleza física es pasajera, al decir hermosa lo apunto más hacia el interior. Me agrada como eres, tu forma de pensar, actuar, tus planes, tus ideales. Te imaginé siempre hermosa, pero eres mucho más de lo que suponía que ibas hacer. GRACIAS hijita, muchas gracias por tu presencia, por tus sonrisas, por tus miradas, por tu logros, por ser una excelente estudiante, una inmejorable hija, buena hermana, sobrina, prima, amiga, nieta, pero sobre todo por ser TÚ, tan tú, tan única.

Te amo. Feliz cumple princesa.

14 de mayo 2013.

jueves, 9 de mayo de 2013


10 de mayo.

Por Fabiola Guerrero Ojeda.

Para muchos un día comercial, para otros cursi o sin importancia, pero finalmente es un día de tradición en nuestro país. Sin tomar en cuenta la acepción que cada quien de al día, voy a compartir mi opinión y algunas experiencias sobre el tema.

Desde niña me enseñaron en la escuela a prepararme para ese día, festejar el 10 de mayo. Con entusiasmo y amor, dedicaba horas a la actividad manual que era asignada por la “madre” en turno, “madre” lo pongo entre comillas, por que estudié en un colegio de monjas y así les llamábamos, en el colegio Sor Juana Inés de la Cruz de Arriaga, Chiapas a las maestras, no sabíamos y por lo tanto no usábamos eso de Miss o Seño, para nosotros era “La madre”, Josefina, por ejemplo, quien fue mi maestra en segundo de primaria, si no mal recuerdo.

Regresando al tema, desde febrero, marzo, a veces antes, todos los días, dedicaba un tiempo especial y ponía mi mejor empeño a la manualidad que iba a regalar a mi mamá, lo cual además me costaba mucho trabajo, porque, eso de las manualidades no se me daba, y ni me gustaba. Por supuesto también siempre participaba en los festivales del día de las madres, algún bailable, poesía, coro, en fin. Pero mi mamá, que ahora ya lo veo bajo otra óptica, nunca, literalmente nunca iba a los festivales y poco le importaban los regalos hechos por mí, con tanto cariño y esmero, el por qué de la conducta de mi mamá ante dichas situaciones. A los festivales no iba, porque ella, al hacer el papel de padre y madre, trabaja todo el santo día y todos los días para poder subsanar los gastos que implica tener tres hijos, y por otro lado su personalidad, es osca, es un ser humano y no es perfecta, por lo tanto, hacia caso omiso y no le daba ninguna importancia al regalito que había hecho durante tantos días, incluso comentaba con cierto enojo:

“en eso gastaron el dinero las “madres, ha como se ve que no les cuesta ganar el dinero, yo quisiera que me dijeran en qué árbol puedo ir a cortar el dinero, porque se dedican sólo a pedir para gastarlos en porquerías”.

Por supuesto como niña, mi frustración aumentaba no sólo porque mi mamá no iba a los festivales, también porque el regalito que había hecho quedaba arrumbado en cualquier parte de la casa, después de haber expresado su opinión al respecto y decir una retahíla de palabras muy al estilo chiapaneco. Durante muchos años me dolió mucho eso, ahora entiendo que mi mamá vivía preocupada y ocupada en darnos de comer y generar para cubrir nuestras necesidades. Por lo tanto los festivales eran  secundarios en su escala de prioridades y los regalitos solo representaban un gasto innecesario. Con el tiempo lejos de sentirme agraviada por la actitud de mi mamá, por los eventos antes mencionados, he sido compasiva con todo lo que vivió al hacerla de padre y madre.

Pero desde ese entonces me dije, cuando sea mamá, no faltaré  a un festival del día de las madres y valoraré los regalos que mis hijos, o hijas me hagan, sin importar si están bonitos, feos o sean inservibles o útiles. Por supuesto he ido a todos los festivales del día de las madres y he disfrutado enormemente cada gesto, palabra y acción que mis hijas hacen en los festivales, incluso añoro que en los niveles educativos que están mis hijas las grandes, ya no hagan dichos eventos.

Los regalos, manualidades, cartitas que mis hijas me han hecho para cada 10 de mayo, no sólo me hacen feliz en el momento, los guardo y atesoro, porque con el tiempo los vuelvo a leer y me llenan de alegría al recordar el amor con el que me los hicieron.

No he faltado a ningún festival, he valorado cada regalo y además he estado todos los diez de mayo, desde que soy mamá con  mis hijas. Algunos diez de mayo, pocos, pero logré pasar ese día con mis hijas y mi mamá, porque mi mamá con el tiempo, después de cumplir su papel de proveedora con sus hijos, ha disfrutado que estemos con ella ese día.

Este año, las cosas cambian, me voy a pasar el día con mi mamá, pero estoy con el corazón partido porque por un lado me alegra poder estar ese día con ella, pero también me duele dejar a mis hijas. Después de pensarlo mucho, ahora que mi mamá está pasando por una situación difícil de salud y que aún me reconoce, y con  lo narrado sobre el 10 de mayo, bien vale la pena hacer un viaje para estar con ella y disfrutarla, consentirla y retribuir un poquito de lo mucho que mi mamá me dio, aunque parte de mi corazón se quedé en Puebla.

2013.