18 años después…
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
En otoño del 1994
cuando llevaba 4 años como docente decidí reforzar mi labor, al ser comunicóloga
y no educadora consideré que me hacía falta "algo" de pedagogía,
investigue cursos, diplomados, entre otros, y decidí matricularme en la maestría
Docencia Universitaria, la cual me gustó mucho, la disfruté y estuve a punto de
terminar mis materias en otoño de 1996 pero no fue así.
En mayo de 1996 tuve la gran fortuna y dicha de convertirme en el rol más importante de mi vida << ser mamá>> lo cual no impidió por el momento seguir estudiando para concluir la maestría, no así dejé de trabajar; en menos de dos meses la realidad y discriminación de un profesor en la maestría de la Universidad Iberoamericana Puebla, aunque usted no lo crea, derribó por completo mi propósito, ya que me presentaba a clase con mi hija de 3 meses (no tenía con quien dejarla, las clases eran en las tardes y la amamantaba) un día de forma muy prepotente y humillante me dijo o eres mamá o eres estudiante, las dos cosas no se pueden...
Sin pensarlo decidí darme de baja y postergar mis estudios, al siguiente año, volví a recibir otro hermoso regalo, mi segunda hija y además me fui a vivir a la Sierra Norte de Puebla, por cuestiones laborales de mi esposo, por lo cual los deseos de regresar a terminar se veían más endebles.
En otoño del 2001 regresé a vivir a Puebla, por lo tanto inmediatamente tramité mi regreso para concluir la maestría, pero la vida te da sorpresas, al mes de haber reiniciado la maestría, llegó la gran noticia que iba a ser mamá nuevamente, lo cual agradezco mucho y han sido mis mejores regalos...mis tres hijas...por lo que la maestría tendría que pasar a un segundo plano. Daba clases y con tres hijas eran bastante complicado, por otro lado mi salud se vio considerablemente afectada después del tercer embarazo (placenta previa 4o grado), a punto de perder la vida.
Fueron varios los intentos que hice por terminar, ya sólo me faltaba la famosa tesis, pero la vida me seguía dando sorpresas.
Entre esos intentos de hacer la tesis el más contundente fue en marzo de 2010, después de un casuístico encuentro con Diego García (Q.E.P.D) quien fue mi maestro y era en ese entonces el coordinador de la maestría en Docencia Universitaria, me animó y concertamos una cita para empezar a trabajar, con mucho entusiasmo llegué a mi cita platicamos del tema, me dejo tarea y me dijo, en 15 días regresa para "arrancar" con el trabajo; el día de la cita llegué lista para iniciar y cuál fue mi gran sorpresa que Diego había fallecido....ups recuperarme de la noticia me llevo algún tiempo.
En febrero de éste año me dije: ahora si tengo ya que terminar, ya ni existe la maestría como tal. Y decidí ir a buscar a la Dra. Celine Armenta quien me dio la información y me invitó a un Taller de titulación, con todas las experiencias pasadas, lo que Celine me proponía era genial, pero ya la realidad quién sabe.
Inicié mi Taller de titulación, lo disfruté, aprendí, preparé el material y ahora exactamente en 15 días POR FIN presento mi examen, lo cual me tiene muy emocionada pero a la vez nerviosa...por lo tanto 18 años después lograré concluir la maestría.
En mayo de 1996 tuve la gran fortuna y dicha de convertirme en el rol más importante de mi vida << ser mamá>> lo cual no impidió por el momento seguir estudiando para concluir la maestría, no así dejé de trabajar; en menos de dos meses la realidad y discriminación de un profesor en la maestría de la Universidad Iberoamericana Puebla, aunque usted no lo crea, derribó por completo mi propósito, ya que me presentaba a clase con mi hija de 3 meses (no tenía con quien dejarla, las clases eran en las tardes y la amamantaba) un día de forma muy prepotente y humillante me dijo o eres mamá o eres estudiante, las dos cosas no se pueden...
Sin pensarlo decidí darme de baja y postergar mis estudios, al siguiente año, volví a recibir otro hermoso regalo, mi segunda hija y además me fui a vivir a la Sierra Norte de Puebla, por cuestiones laborales de mi esposo, por lo cual los deseos de regresar a terminar se veían más endebles.
En otoño del 2001 regresé a vivir a Puebla, por lo tanto inmediatamente tramité mi regreso para concluir la maestría, pero la vida te da sorpresas, al mes de haber reiniciado la maestría, llegó la gran noticia que iba a ser mamá nuevamente, lo cual agradezco mucho y han sido mis mejores regalos...mis tres hijas...por lo que la maestría tendría que pasar a un segundo plano. Daba clases y con tres hijas eran bastante complicado, por otro lado mi salud se vio considerablemente afectada después del tercer embarazo (placenta previa 4o grado), a punto de perder la vida.
Fueron varios los intentos que hice por terminar, ya sólo me faltaba la famosa tesis, pero la vida me seguía dando sorpresas.
Entre esos intentos de hacer la tesis el más contundente fue en marzo de 2010, después de un casuístico encuentro con Diego García (Q.E.P.D) quien fue mi maestro y era en ese entonces el coordinador de la maestría en Docencia Universitaria, me animó y concertamos una cita para empezar a trabajar, con mucho entusiasmo llegué a mi cita platicamos del tema, me dejo tarea y me dijo, en 15 días regresa para "arrancar" con el trabajo; el día de la cita llegué lista para iniciar y cuál fue mi gran sorpresa que Diego había fallecido....ups recuperarme de la noticia me llevo algún tiempo.
En febrero de éste año me dije: ahora si tengo ya que terminar, ya ni existe la maestría como tal. Y decidí ir a buscar a la Dra. Celine Armenta quien me dio la información y me invitó a un Taller de titulación, con todas las experiencias pasadas, lo que Celine me proponía era genial, pero ya la realidad quién sabe.
Inicié mi Taller de titulación, lo disfruté, aprendí, preparé el material y ahora exactamente en 15 días POR FIN presento mi examen, lo cual me tiene muy emocionada pero a la vez nerviosa...por lo tanto 18 años después lograré concluir la maestría.
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