¿De qué lado masca la iguana?
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
En toda relación humana hay
desacuerdos, inconvenientes, desaires, momentos incómodos que con tolerancia, amor y disposición se pueden
resolver. Entre padres e hijos,
hermanos, esposos, vecinos, amigos, compañeros de trabajo suceden este tipo de
situaciones pero ¿qué pasa cuando en una amistad no hay reciprocidad,
solidaridad, lealtad? Las cosas cambian
y por lo tanto es difícil, muy difícil la convivencia armónica.
Hace unos días tuve una experiencia desagradable con unos amigos,
bueno eso creía que eran mis amigos, porque con lo que hacen veo que
no lo son. Después de muchos años de convivencia me doy cuenta que no son lo
que parecen, no veo solidaridad,
honestidad y reciprocidad en sus actuares, con todos quieren quedar bien y no
están bien con nadie, a todo mundo le dan cabida y al mismo tiempo se expresan
mal de sus personas, no les caen bien pero van a sus reuniones y además con
los que supuestamente son sus amigos no hay un solo acto de afecto, cortesía o una simple atención.
Y por lo tanto menos de solidaridad y honestidad, pero
muchas veces me he preguntado ¿cómo le puedo pedir honestidad a alguien que ni
con ellos mismo son honestos? Por que no hay congruencia entre sus palabras y
acciones, por que no son capaces de manifestar una palabra de aliento o de
apoyo a su prójimo y menos de comprometerse con nadie, ni con nada, que fácil
es vivir así… Andar por la vida sin arriesgar nada…sentimientos, ideología,
actitud.
Al paso del tiempo me doy cuenta que las personas no son lo
que dicen. No lo demuestran y mucho menos es verdadera su amistad, que
difícil y doloroso es darse cuenta que alguien considerado un amigo no lo es, porque
se muestra alejado, distante, indiferente por decir lo menos, que lejos de ser
solidario te traiciona y escucha cuando se expresan mal de ti, que asienta con
su silencio y actitud los errores que pudiste cometer o peor permite que hablan
lo que no es. Me queda muy claro que no
vas a pelarte con la gente por otro, que no te vas a comprar pleitos ajenos,
que no puedes enemistarte con el mundo, pero si es válido y necesario
manifestar tu postura ante algo o alguien y más cuando se trata de un ser
querido o por lo menos no estar presente cuando se habla mal de un amigo y más si esas personas dicen, que esos sujetos no son
de su agrado, que no les caen bien, que
no les interesa su amistad, entonces qué hacen con ellos para qué propician una
convivencia a qué están jugando. Qué difícil es encontrar seres honesto, gente solidaria y congruente que valore una amistad.
Por eso después de ver las actitudes de ciertos “amigos”
ahora si me queda claro, como bien dicen
en mi pueblo… ya sé de qué lado masca la iguana.
29 de marzo 2011.
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