Lealtad…principio básico para todo tipo de convivencia
humana, laboral, familiar y de amistad.
Por Fabiola Guerrero Ojeda.
Hace unos días en una red social leí un concepto de lo que
es lealtad, me gustó mucho porque dice que de ahí se desprenden los demás
valores de los seres humanos; pero además es básico para la convivencia humana,
quizá en el ámbito laboral es difícil
que se de y más en estos tiempos, en algunos trabajos puede suceder pero en
otros es muy difícil, en la familia puede ser un valor que prevalezca…pero en
la amistad cada vez se da menos.
Entre los amigos la lealtad es básica, de no darse es muy
difícil que perdure y se de una amistad verdadera, pero sorprendentemente cada vez
se da menos; considero muy importante no sólo llevarla a cabo en todas nuestras
relaciones humanas, sino fomentarla en
nuestros hij@s y tratar de ser ejemplo con las personas que convivimos; todos
los eres humanos tenemos muchos defectos, incluso me atrevo a decir que tenemos
más defectos que virtudes, pero si centramos nuestra mirada en los defectos de
los demás nos perderemos de lo bueno que pueda tener cada ser humano, enseñemos
a nuestros hijos y hagamos conciencia que centrar el objetivo en lo malo, sólo
nos lleva a alejarnos de lo bueno; pero no podemos perder de vista que hay
valores imprescindibles como la lealtad, la solidaridad, la empatía y la
tolerancia, es muy fácil decirlo pero muy difícil llevarlo a cabo sobre todo
cuando estamos tan inmersos en una
sociedad tan egocéntrica, y además porque nuestra humanidad nos hace caer en errores aunque
tratemos de evitarlo.
Realmente me asombra como los seres humanos no sólo no somos
leales, sino que disfrutamos atacar, traicionar y desmenuzar a un amigo o ex
amigo; hay “amistades” que acaban muy mal, que se lastiman ambas partes y se
presentan situaciones imposibles de arreglar, pero por el sólo hecho que alguna
vez hubo amistad, convivencia, incluso hasta pactos de “sangre” debemos
respetar y no seguir lastimando a los que en alguno momento fueron nuestros
amigos, es sorprendente como nos ensañamos con destruir a personas que por
elección nuestra fueron parte de nuestra vida, hubo una convivencia intensa y
ahora nos dedicamos sólo a destruirnos unos con otros, el problema creo no sólo
es de valores, también entra en juego la parte emocional y psíquica, pero mi
pregunta es hasta dónde somos capaces de llegar como seres humanos para tener la
razón, para decir que somos intocables, para salirnos con la nuestra.
Actualmente estoy viviendo una situación cercana entre dos
amistades, y no sólo estoy asombrada, también me entristece ver la calidad
humana que tienen algunas personas para conducirse en la vida, pero sobre todo
que esas personas en algún momento fueron “amigos” no sólo entre ellos, sino
también fueron amigos míos, que lamentable y triste es ver como ahora se
dedican a destruirse entre ellos y por supuesto se expresan muy mal de sus
respectivas familias, las cosas han llegado demasiado lejos y considero que las
dos partes han cometido errores, han actuado con perversidad y maldad y no sólo
en esté caso y que por eso lo que están viviendo es producto únicamente de todo
lo que han hecho a lo largo de su vida, porque a mi en lo personal, mientras
que yo les daba mi amistad sincera se dedicaban únicamente a descalificarme,
atacarme, evidenciarme, burlarse y tratar de destruirme, lo único que hice al
respecto fue alejarme y poner distancia, sacar de mi vida a esas personas que
finalmente no me dejaban nada bueno, más que momentos de fiesta y de una
convivencia superficial; lamento mucho todo lo que ha pasado, no me arrepiento
de haberme entregado tantos a ellos, porque la enseñanza fue mucha pero definitivamente
si tuviera que volver a elegir esa amistad no lo haría….
13 de mayo 2012.
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