domingo, 26 de agosto de 2012


Lealtad…principio básico para todo tipo de convivencia humana, laboral, familiar y de amistad.
                                                                                Por Fabiola Guerrero Ojeda.
Hace unos días en una red social leí un concepto de lo que es lealtad, me gustó mucho porque dice que de ahí se desprenden los demás valores de los seres humanos; pero además es básico para la convivencia humana, quizá  en el ámbito laboral es difícil que se de y más en estos tiempos, en algunos trabajos puede suceder pero en otros es muy difícil, en la familia puede ser un valor que prevalezca…pero en la amistad cada vez se da menos.

Entre los amigos la lealtad es básica, de no darse es muy difícil que perdure y se de una amistad verdadera, pero sorprendentemente cada vez se da menos; considero muy importante no sólo llevarla a cabo en todas nuestras relaciones humanas, sino fomentarla  en nuestros hij@s y tratar de ser ejemplo con las personas que convivimos; todos los eres humanos tenemos muchos defectos, incluso me atrevo a decir que tenemos más defectos que virtudes, pero si centramos nuestra mirada en los defectos de los demás nos perderemos de lo bueno que pueda tener cada ser humano, enseñemos a nuestros hijos y hagamos conciencia que centrar el objetivo en lo malo, sólo nos lleva a alejarnos de lo bueno; pero no podemos perder de vista que hay valores imprescindibles como la lealtad, la solidaridad, la empatía y la tolerancia, es muy fácil decirlo pero muy difícil llevarlo a cabo sobre todo cuando estamos tan inmersos en  una sociedad tan egocéntrica, y además porque nuestra  humanidad nos hace caer en errores aunque tratemos de evitarlo.

Realmente me asombra como los seres humanos no sólo no somos leales, sino que disfrutamos atacar, traicionar y desmenuzar a un amigo o ex amigo; hay “amistades” que acaban muy mal, que se lastiman ambas partes y se presentan situaciones imposibles de arreglar, pero por el sólo hecho que alguna vez hubo amistad, convivencia, incluso hasta pactos de “sangre” debemos respetar y no seguir lastimando a los que en alguno momento fueron nuestros amigos, es sorprendente como nos ensañamos con destruir a personas que por elección nuestra fueron parte de nuestra vida, hubo una convivencia intensa y ahora nos dedicamos sólo a destruirnos unos con otros, el problema creo no sólo es de valores, también entra en juego la parte emocional y psíquica, pero mi pregunta es hasta dónde somos capaces de llegar como seres humanos para tener la razón, para decir que somos intocables, para salirnos con la nuestra.

Actualmente estoy viviendo una situación cercana entre dos amistades, y no sólo estoy asombrada, también me entristece ver la calidad humana que tienen algunas personas para conducirse en la vida, pero sobre todo que esas personas en algún momento fueron “amigos” no sólo entre ellos, sino también fueron amigos míos, que lamentable y triste es ver como ahora se dedican a destruirse entre ellos y por supuesto se expresan muy mal de sus respectivas familias, las cosas han llegado demasiado lejos y considero que las dos partes han cometido errores, han actuado con perversidad y maldad y no sólo en esté caso y que por eso lo que están viviendo es producto únicamente de todo lo que han hecho a lo largo de su vida, porque a mi en lo personal, mientras que yo les daba mi amistad sincera se dedicaban únicamente a descalificarme, atacarme, evidenciarme, burlarse y tratar de destruirme, lo único que hice al respecto fue alejarme y poner distancia, sacar de mi vida a esas personas que finalmente no me dejaban nada bueno, más que momentos de fiesta y de una convivencia superficial; lamento mucho todo lo que ha pasado, no me arrepiento de haberme entregado tantos a ellos, porque la enseñanza fue mucha pero definitivamente si tuviera que volver a elegir esa amistad no lo haría….
13 de mayo 2012.

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