miércoles, 31 de octubre de 2012


Siete semanas.

Hoy estás cumpliendo siete semanas de estar en la batalla, que fácil se dice, se escribe y se lee, pero es mucho, es demasiado tiempo y más para tus papás, para tu hermano, para toda tu familia y por supuesto para tus amig@s, incluso para las personas que no te conocen pero se han involucrado en tu situación y han ido recorriendo este camino.

Ya mucho se ha dicho de tu fortaleza, tu fuerza y lo que has enseñado…tú legado que es mucho en cuanto  al  aprendizaje que nos has dado, porque has tocado corazones, has tocado vidas, has tras pasado fronteras.

Se han logrado muchas cosas en el interior de muchas personas pero quizá aún falta o quizá ya no, no lo sabemos, eso sólo lo sabe Dios. Nos podremos seguir preguntando el por qué y quizá no encontremos nunca la respuesta, pero con el tiempo o incluso sin darnos cuenta, hemos dados grandes pasos o chiquitos pero los hemos dado en lo profundo de nuestro ser, en nuestro interior y si nos preguntamos el para qué ahí pueden estar parte de las respuestas, en esas transformaciones, intangibles pero que se han dado en muchas personas.

Son muchos los cuestionamientos que podemos hacernos al saber que sigues en la batalla, que hay días mejores y otros  en los que hay retrocesos pero ahí sigues y muchas y muchos acá esperándote, llenos de ilusión, de esperanza, repletos de fe, acompañando a tu familia, recorriendo el camino con todo lo que ello implica.

Aldonza son siete semanas y nadie sabe cuánto tiempo más será, si  solo un  día, varios, muchos, no sé sabe, ojalá sean pocos pero como eso no depende de nosotros, se lo dejamos a Dios, mientras tanto  acá estamos y seguiremos muchas y muchos…cada uno  desde su trinchera, a su estilo y con su personalidad, pero caminando tú camino, andando a tu paso…esperándote el tiempo que sea necesario.

Fabiola Guerrero Ojeda. 31 octubre 2012.

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